UE respalda postura de Colombia frente a crisis en Venezuela

La gira europea del presidente de Colombia, Iván Duque, culminó en Bruselas con una visita a las instituciones del bloque europeo en la que el mandatario recibió el apoyo oficial de la Unión Europea a su política de aislamiento hacia el régimen de Maduro.

Bruselas apoyó esa idea en público -lo hizo el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker-, a pesar de que la Unión Europea decidió apenas la semana pasada fomentar que la solución para Venezuela solo puede venir del diálogo interno entre el régimen de Nicolás Maduro y la oposición democrática. Europa preferiría ver una solución política, pero considera que las condiciones actuales no lo permiten.

Después de visitar al presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, quien dijo que la Unión Europea “apoya la implementación del acuerdo de paz con las Farc y espera que haya progresos con el Eln”, Duque mantuvo una reunión de trabajo con Juncker y la canciller del bloque, Federica Mogherini.

Mogherini agradeció a Duque que uno de sus primeros viajes al extranjero haya sido a la ‘capital’ europea, “símbolo de las buenas relaciones” entre Bruselas y Bogotá, según la jefa de las relaciones exteriores del bloque, quien repitió que su idea para una solución a la crisis venezolana tiene que ser “democrática y pacífica”.

En cuanto a la crisis migratoria por la huida de venezolanos, Duque dijo que Colombia y los países vecinos “debemos dar una lección al mundo, debemos actuar y mostrar al mundo la fraternidad de América Latina”, un discurso que molesta en Bruselas, donde desde 2015 la prioridad en política migratoria es hacer el bloque inaccesible a cualquiera, sea inmigrante económico o huya de tragedias bélicas como la de Siria.

Duque también dijo a Maylle que si el ELN quiere negociar la paz debe terminar con “los actos violentos”. “Si quieren hablar de paz estoy listo, pero tienen que liberar a los secuestrados y poner fin a su actividad criminal”, agregó el mandatario, quien explicó que no va a premiar la violencia con conversaciones de paz y que rechaza “la idea de que la violencia te puede dar la oportunidad de hablar con el Gobierno”.

Fuente: EL TIEMPO

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