El ser humano no puede tolerar la vida sin dignidad

Que la vida de Dios esté en usted quiere decir que Su poder inmensurable, milagroso, positivo y productivo también está en usted y está brotando por medio de usted para llegar a otras personas.

Jamás necesitará sentirse abandonado, culpable ni condenado. Jamás necesitará sentirse inferior, sin valor, confundido, sin propósitos ni con temor o ansiedad.

Cuando usted reconozca que sus raíces están en Dios y se vea como la habitación en la que Él ha hecho planes de morar; cuando descubra lo fácil que es experimentar a Dios en usted, tendrá un verdadero renacimiento de valor propio. En su vida es hecho el milagro del aliento de vida que Dios sopló en usted.

Las demás personas comenzarán a respetarle y a sacar fuerzas e inspiración de usted, y será así porque ha descubierto el respeto personal, el valor propio y la autoestima que son base para una perspectiva positiva y entusiasta de la vida.

Comenzará a contar con Dios en su interior porque permitirá que Él viva dentro de usted. Comenzará a pensar y a hablar igual que los personajes de los tiempos bíblicos que confiaron en Dios.

El ser humano no puede tolerar la vida sin dignidad. Se encerraría en un cuarto y cerraría las ventanas. Se separaría de la sociedad, se tiraría en las cunetas o en los alcantarillados para morir gradualmente, víctima de la soledad o de la falta de propósito en la vida.

Usted fue creado por Dios, fue hecho a Su imagen y semejanza; fue creado para señorear sobre todas las cosas que Dios creó. La Biblia dice en el Salmo 8:4-8 “Le has hecho poco menor que Dios, y lo coronaste de gloria y de honra. Le hiciste señorear sobre todas las obras de tus manos; todo lo pusiste debajo de sus pies: ovejas, bueyes, todo ello, y asimismo las bestias del campo, las aves de los cielos y los peces del mar; todo cuanto pasa por los senderos del mar”. Usted no está aquí para fracasar. Usted está aquí para expresar lo mejor de Dios. Su gloria.

Por: Ap. Enrique Torra

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