Sigue cortocircuito: Petro – Las Cortes
Durante la posesión de la jurista Claudia Regina Expósito como nueva magistrada del Consejo Superior de la Judicatura –espacio en el que el presidente Gustavo Petro anunció la clausura de la mesa de negociaciones entre el Gobierno y el ELN–, no dejó de llamar la atención la ausencia de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia.
Si bien es usual que los togados asistan a la Casa de Nariño para este tipo de eventos protocolarios, fuentes al interior de la alta corte afirmaron que resolvieron no asistir como gesto de protesta ante las recientes declaraciones del jefe de Estado contra el magistrado Gerson Chaverra, presidente del alto tribunal.
A principios de mes, Petro desató controversia al cuestionar el talante del togado: “Poco entiendo de por qué los hombres negros pueden ser conservadores, no lo comprendo muy bien, pero son negros que se liberan y que hoy, conduciendo la justicia, pueden condensar casi que en un momento propicio de la historia como una negación de nuestro propio incumplimiento”, dijo.
Ante ello, en sala plena, los propios magistrados de la Corte –según contaron a este diario– resolvieron no asistir a la posesión para mandar un mensaje al primer mandatario por sus comentarios contra el presidente del tribunal.
Sin embargo, una vez concluida la cita en la Casa de Nariño, los magistrados esperaron a Claudia Regina Expósito –que fue elegida por la Sala Plena de la Corte para un periodo de ocho años– en el Palacio de Justicia y le hicieron la respectiva bienvenida en la noche de este martes.
Durante la posesión de la magistrada, el presidente Gustavo Petro puso un alto a las negociaciones de paz con la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN). Lo anterior, tras el ataque terrorista que dejó dos militares muertos y 25 heridos en una base del Ejército, en el departamento de Arauca.
“Prácticamente es una acción que cierra el proceso de paz”, dijo el jefe de Estado desde Casa de Nariño, finalizando así unas conversaciones que iniciaron en agosto de 2022 y que en los últimos seis meses estuvieron congeladas por voluntad de los insurgentes, quienes alegaron que la Casa de Nariño les estaba incumpliendo algunas promesas.
Fuente: EL COLOMBIANO
