BanRepública elevó a 6,3 % meta de inflación
La Junta Directiva del Banco de la República decidió aumentar del 4,6 % a 6,3 % sus previsiones de inflación para este año y bajó las de 2027 del 3,8 % al 3,7 %.
En su informe de política monetaria, la entidad señala que durante 2026 la inflación subiría por los efectos del significativo aumento en el salario mínimo y por el impulso del consumo, tanto público como privado, a pesar del comportamiento de la tasa de cambio. Para 2027 se espera que la inflación vuelva a bajar y se acerque a la meta del 3 %, lo que contribuiría, principalmente, las decisiones de política monetaria.
Así, el análisis indica que “la incertidumbre sobre el comportamiento futuro de los precios se mantiene elevada con riesgos principalmente al alza. Esto, por el incremento históricamente elevado del salario mínimo y el tamaño de su impacto sobre los precios, por un comportamiento futuro de la tasa de cambio que depende de factores externos e internos inciertos y por la dificultad de proyectar los precios de algunos bienes y servicios regulados, entre otros factores”.
La Junta Directiva del Emisor «mantiene su compromiso de llevar la inflación hacia la meta del 3 % y alcanzar el máximo nivel sostenible del producto y el empleo, en línea con el cumplimiento de su mandato constitucional. El aumento de la inflación esperada para 2026 requiere que la tasa de interés se ajuste al alza para que la inflación vuelva a retomar su proceso de reducción”.
Además, el banco recalca que la inflación detuvo su caída en 2025, se mantuvo por encima del objetivo del 3 % y se estima que aumente en 2026, con riesgos importantes al alza. Agrega que “las expectativas de los agentes de la economía se incrementaron significativamente, en un entorno en el que se anticipan fuertes presiones inflacionarias de costos”.
En un recuento de lo que sucedió el año pasado con el costo de vida, el Banco manifiesta que la inflación se mantuvo relativamente estable durante 2025, situándose en 5,1 % en diciembre, cerca de lo registrado en 2024 y por encima de la meta del 3 %. Por su parte, la inflación básica, que excluye los precios de componentes volátiles como alimentos y regulados, aumentó al 5,0 % en el cierre del año.
A su juicio, el nivel alto de la inflación en 2025 se explicó por los siguientes factores: una economía interna fuerte que creció por encima de su capacidad productiva; ajustes en precios que usaron como guía la inflación de 2024 que fue superior a la meta del 3 %; presiones en los costos laborales por incrementos superiores a la inflación más la productividad de los salarios y por la reducción de la jornada laboral, así como por incrementos en los precios de algunos alimentos; y presiones en los precios del gas natural al principio del año.
Fuente: EL NUEVO SIGLO
