“Mi ídolo era mi profesión”: Nelly Moreno

La presentadora y periodista Mónica Rodríguez a través de su podcast Catarsis dialogó con la actriz Nelly Moreno, quien compartió su testimonio de transformación personal.

Nelly Moreno comenzó en la televisión a los 11 años, y su primer papel fue en la telenovela “Lejos de mí”. Desde niña asumió responsabilidades para sostener su hogar, mientras descubría su talento: «Yo no sabía que quería ser, pero mi mamá sí sabía qué quería que yo hiciera», relató. «Ella vio en mí esa facilidad para el arte. Yo me descubrí ya estando en la televisión».

En la época dorada de las producciones de Jorge Barón Televisión, la actriz encabezaba los melodramas del mediodía. «Me volví famosa sin darme cuenta» y reconoció: «Gracias a Dios siempre he amado la actuación».

Según le narró a Mónica Rodríguez, en el pico de su carrera como actriz, Moreno sentía un vacío: «A los 25 años yo tenía fama, dinero, salud, premios, reconocimiento, todo, pero ahora descubría que eso no me hacía feliz».

Esa certeza de que algo faltaba detonó profundamente. «No me sentía una persona realizada a pesar de que no había nada que no pudiera tener en ese momento, a nivel emocional o material. Sabía que había un vacío, que me faltaba algo más», expresó Moreno.

Parte de su búsqueda estuvo marcada por experiencias familiares difíciles. La relación conflictiva con su padre, quien pese a ser próspero, castigaba económicamente el hogar durante las peleas con su madre, lo que dejó en ella hondas cicatrices. «En ese momento yo tenía cierta desilusión hacia el hombre, porque uno trata de generalizar». Esta ausencia de su padre se convirtió en «un problema sin solucionar».

En su búsqueda, Nelly Moreno exploró el yoga y la metafísica, pero nada llenaba su vida hasta que en 1988 todo cambió: «…me invitaron a una comida y alguien allí me dijo: “Tú eres una mujer exitosa, pero te falta lo más importante: el amor de Jesús”»

Así comenzó su nueva vida: «Empecé a leer la Biblia desde el Nuevo Testamento, quería conocer a Jesús…que ha sido lo mejor que me ha pasado en la vida», declaró en la entrevista con Mónica Rodríguez.

Nelly Moreno aprovechó el espacio para aclarar que su conversión no significó un abandono del arte por obligación: «La gente cree que yo dejé de actuar porque me convertí al cristianismo, pero esa no fue la real razón». Explicó que su decisión surgió por un cambio de prioridades: «Cuando yo era actriz, mi prioridad, mi ídolo, lo más importante de mi vida, ni siquiera era yo, era mi profesión. Yo arriesgué mi propia vida por hacer personajes». Y agregó: «Cuando Dios llega a tu vida, Él reina y gobierna. Tú empiezas a darle un orden concreto a las demás cosas».

En 1992 Nelly Moreno se casó con Mario Ferro, su compañero de set en la serie “Atrapada”. A partir de ese momento, incluyó en sus contratos disposiciones alineadas con su fe. Se dedicó a la familia y al teatro fundamentado en el mensaje bíblico, aprendiendo que «Dios te libera de la idolatría para poder ver con objetividad» las cosas que realmente tienen valor.

Su compromiso también se extendió a la esfera política. En 1998 fue elegida a la Cámara de Representantes con el apoyo del Movimiento Independiente Frente de Esperanza, obteniendo 29.000 votos. Durante su gestión parlamentaria fue parte de la comisión segunda de Seguridad Nacional y presidió la comisión de Ética del Congreso de la República. «Pude predicar en Cámara y Senado. Me permitieron orar antes de votar cada proyecto», subrayó.

En 2002, meses antes de terminar su período legislativo, Nelly Moreno y su familia se trasladaron a Estados Unidos, donde hoy lideran la iglesia Caminando con Jesús diariamente, consolidando un proyecto de vida centrado en Cristo, que da herramientas para vivir en familia.

«Si tú quieres acercarte a Dios, el mejor camino es la Biblia…El amor de Jesús se puede vivir», puntualizó Moreno.

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