Corte hizo fuerte llamado por crisis del agua
La presidente de la Corte Constitucional, la magistrada Paola Andrea Meneses Mosquera, instaló este viernes 17 de abril los Diálogos Constitucionales desde Barichara, Santander, con un llamado directo al Estado colombiano para emprender cambios estructurales frente a la crisis del acceso al agua potable en distintas regiones del país.
En su intervención de apertura, la magistrada enfatizó que el acceso al agua potable no puede seguir siendo tratado como un asunto secundario o exclusivamente técnico, sino como un derecho autónomo cuya garantía resulta esencial para la dignidad humana. “El derecho al agua es un derecho autónomo; sin su garantía, la dignidad no es posible”, afirmó.
Desde el inicio de su discurso, Meneses contextualizó el escenario en el que se desarrolló el encuentro, destacando que Barichara, pese a su reconocimiento como uno de los municipios más representativos del país, también refleja una lucha histórica por el acceso al agua. Señaló que el objetivo de estos diálogos es acercar la justicia constitucional a las realidades concretas de las regiones.
Durante su intervención, la presidente de la Corte advirtió que la situación del agua en Colombia trasciende el debate académico y se configura como una problemática que afecta directamente la vida de millones de personas. En ese contexto, hizo referencia a la situación en La Guajira como uno de los casos más representativos.
“Nos indigna La Guajira. Y lo digo sin matices: es una vergüenza nacional que, en pleno siglo XXI, la falta de agua potable sea la excusa para que la corrupción haga un festín con el hambre y la sed de nuestros hermanos wayúu”, expresó.
La magistrada también cuestionó la gestión institucional en torno a este recurso, señalando que las fallas no responden únicamente a limitaciones presupuestales o técnicas, sino a problemas estructurales asociados a la corrupción y la falta de planeación.
En ese sentido, lanzó una de las afirmaciones más contundentes de su discurso: “La corrupción que trafica con la sed es la forma más baja de violencia contra la dignidad humana”, al referirse a prácticas irregulares como la contratación ineficiente, la inexistencia de obras reportadas o la pérdida de recursos destinados al abastecimiento de agua.
Otro de los puntos centrales abordados por Meneses fue la distancia entre los avances jurídicos en materia de reconocimiento del derecho al agua y su materialización en los territorios. Recordó que la Corte Constitucional ha desarrollado una línea jurisprudencial que reconoce este derecho como fundamental, pero advirtió que su impacto sigue siendo limitado en la práctica.
Fuente: INFOBAE
