Laura Fernández asumió como presidente de Costa Rica
Laura Fernández Delgado asumió este viernes como la presidenta número 50 de Costa Rica con un discurso de tono firme, confrontativo y cargado de referencias al cambio político impulsado en los últimos años. Ante líderes internacionales, autoridades nacionales y miles de simpatizantes, la nueva mandataria prometió profundizar las reformas institucionales, endurecer la lucha contra el crimen organizado y continuar con el proyecto político iniciado por el expresidente Rodrigo Chaves.
La ceremonia de juramentación reunió a representantes de los Supremos Poderes, delegaciones diplomáticas y jefes de Estado invitados, entre ellos el rey Felipe VI de España, el presidente dominicano Luis Abinader, el mandatario guatemalteco Bernardo Arévalo, el presidente panameño José Raúl Mulino y el presidente del Estado de Israel, Isaac Herzog.
Desde el inicio de su intervención, Fernández imprimió un tono simbólico y personal a su mensaje. “Hoy, al asumir la Presidencia de la República, mi primera decisión es encomendar este nuevo gobierno a Dios”, expresó ante una multitud que respondió con ovaciones.
La nueva presidenta afirmó que no asume únicamente un cargo político, sino “un deber” y “un compromiso claro e inclaudicable con Dios y con Costa Rica”. Además, prometió gobernar con “lealtad, honestidad y esfuerzo que no conoce descanso”.
Uno de los ejes centrales de su discurso fue la defensa de la continuidad política del oficialismo. Fernández aseguró que el país “cambió para siempre” y sostuvo que la ciudadanía ratificó en las urnas su deseo de mantener la ruta iniciada durante la administración anterior.
“Costa Rica abrió los ojos”, dijo la mandataria. “Somos un pueblo espabilado, informado, exigente. Un pueblo que ya no come cuento”.
En varios momentos, el discurso estuvo acompañado por prolongadas ovaciones y consignas de apoyo. Fernández incluso se definió públicamente como “la heredera de ese cambio”, frase que provocó una de las reacciones más efusivas de los asistentes.
“Soy la heredera de una forma de hacer política distinta. La política que mide metas, mide resultados y rinde cuentas”, afirmó.
Fuentes: INFOBAE
