Construcción en el país cayó 5,4 %
De acuerdo con el reporte del DANE, las edificaciones residenciales y no residenciales lideran la disminución con 8,2 %, mientras el segmento de obras civiles sostiene un crecimiento marginal del 0,6 % en el mismo período. Sin embargo, en lo referente a las licencias de construcción crecieron 31,1 % en el mismo periodo.
Según el presidente de Camacol, Guillermo Herrera, “Colombia crece, pero cada vez construye menos. Menos vivienda. Menos inversión. Menos empleo formal. Menor capacidad para impulsar la economía desde las regiones y las ciudades».
El gremio señaló que identifica consecuencias concretas del desplome sectorial que comienzan a manifestarse en el mercado. Entre ellas destacan la mayor presión sobre los arriendos, la menor capacidad de acceso a vivienda para la clase media y un entorno de creciente incertidumbre para la inversión en el sector. Estas dinámicas se desarrollan en medio de un déficit habitacional que alcanza 2,07 millones de hogares en el país.
La evolución del sector evidencia un deterioro progresivo desde 2023. Tras registrar un crecimiento del 5,1 % en 2022, la construcción cayó 1,8 % en 2023, 0,6 % en 2024 y 4,6 % en 2025, consolidando una tendencia negativa de cuatro años consecutivos.
El subsector de edificaciones residenciales y no residenciales acumula el mayor deterioro dentro de la construcción. Tras crecer 10,7 % en 2022, el segmento cayó 2,2 % en 2024, 7,3 % en 2025 y 8,2 % en 2026, comparando los valores del primer trimestre.
A su vez, las actividades especializadas para la construcción de edificaciones y obras de ingeniería civil, que incluyen el alquiler de maquinaria y equipo con operadores, registran una caída del 5,6 % en el primer trimestre de 2026. Este subsector había mostrado variaciones positivas durante 2023 con un crecimiento de 2,4 %, pero retornó a terreno negativo en 2025 con una contracción de 5,6 % durante el mismo periodo.
Sin embargo, el único componente del sector con variación positiva es la construcción de carreteras, vías de ferrocarril, proyectos de servicio público y otras obras de ingeniería civil, con un crecimiento de 0,6 % en el primer trimestre de este año. Pero este resultado marginal no compensa la magnitud de las caídas en edificaciones y actividades especializadas que arrastran al sector hacia terreno negativo.
Según un documento del Banco de la República, las iniciaciones de obra se ubican en sus niveles más bajos de los últimos 14 años.
A marzo de 2026, las ventas de vivienda nueva crecieron 11,7 % anual y recuperaron los niveles previos a la pandemia, con incrementos iguales en el segmento VIS y en el No VIS, configurando una desconexión histórica entre oferta y demanda.
La trayectoria del sector desde 2020 muestra un patrón de recuperación truncada. Durante el primer año de la pandemia, la construcción se contrajo 18,5 % mientras el PIB general cayó 3,2 %. En 2021, el sector mostró una caída de 7,1 % en medio de un PIB que se contrajo 14,0 %. El repunte llegó en 2022 con un crecimiento sectorial de 5,1 % acompañando una expansión del PIB de 2,1 %.
Desde 2023, no obstante, el sector retornó a terreno negativo y no ha logrado recuperarse pese al crecimiento económico general. Herrera planteó que la situación obliga a una reflexión estructural sobre el modelo de desarrollo. «La vivienda no es únicamente un sector económico. Es una conversación sobre crecimiento, productividad, ahorro y futuro. Tarde o temprano, el país tendrá que decidir qué modelo económico quiere construir», concluyó el presidente de Camacol.
Por otra parte, según el DANE, en marzo de 2026 se licenciaron 2.960.197 m² para construcción, cifra superior en 1.328.808 m² a la registrada en el mismo mes de 2025 (1.631.389 m²). Esto se traduce en un crecimiento anual de 81,5 % en el área licenciada. El comportamiento del total licenciado se explica por el aumento de 103,4 % y 14,9 % en el área aprobada para vivienda y destinos no habitacionales respectivamente.
Durante el mes de referencia se aprobaron 2.494.833 m² para vivienda, lo que representó un incremento de 1.268.513 m² frente a marzo de 2025. Por su parte, el área aprobada para destinos no habitacionales alcanzó 465.364 m², correspondiente a un aumento de 60.295 m² respecto al mismo mes del año anterior.
Asimismo, en el periodo enero – marzo de 2026 se licenciaron 6.918.855 m² para edificación, mientras que en el mismo período de 2025 fueron 5.275.647 m², lo que representó un incremento de 31,1 %. El área aprobada aumentó 34,8 % para vivienda, y 18,1 % para los destinos no habitacionales.
Fuente: EL NUEVO SIGLO
