¿Qué dicen los candidatos presidenciales sobre el cambio climático?

El medio ambiente y la problemática por el cambio climático por sus implicaciones ocupa un lugar especial entre las propuestas de los candidatos presidenciales. La mayoría de ellos coincide en que la transición del país a las energías limpias debe ser gradual, sin poner en peligro el abastecimiento energético ni la autosuficiencia en petróleo y gas.

La idea de la administración Petro es que dicha transición en materia de combustibles fósiles (petróleo, carbón y gas) sea repentina, por ello no entregó licencias para nuevas exploraciones. Este sector y otros señalan que es una decisión equivocada porque aceleró la caída de las reservas y se pierden recursos de regalías vitales para el desarrollo regional y la inversión social.

Los científicos han determinado que los combustibles fósiles son los principales responsables del cambio climático, caracterizado por el incremento de la temperatura en todo el planeta, con graves consecuencias para el medioambiente y la supervivencia de la humanidad.

Los gremios de los hidrocarburos presentaron un documento en días pasados en donde alertan que el país tiene riesgos de desabastecimiento y, por ello, plantean a los candidatos presidenciales la necesidad de que se vuelva a explorar petróleo y gas, y aumentar la producción.

Paloma Valencia, la candidata del Centro Democrático y de la coalición de centroderecha, indica en su programa de gobierno que restaurará 1 millón de hectáreas y que «frenaremos la deforestación en el Amazonas». También propone reactivar las familias guardabosques, con pago del Estado, así como la protección de cuencas hidrográficas prioritarias, con instrumentos de ordenamiento y manejo.

La candidata dijo que «Colombia necesita gas, necesita petróleo, necesita carbón. Que mientras los combustibles fósiles se sigan usando en el mundo, las naciones en vías de desarrollo como la nuestra, que no han contaminado, son las que tienen derecho a utilizar. Y que este país no puede andar con una transición energética mentirosa, porque aquí no ha reducido nada las emisiones, lo único que perdimos fue regalías y empleo para los colombianos”.

Por ello, la senadora y aspirante presidencial enfatizó que en su gobierno habrá “nuevos contratos, exploración, explotación y vamos a sacar las riquezas que tenemos debajo del suelo para traerle a los colombianos bienestar”.

Valencia prevé implementar por primera vez en el país la técnica del fracking, fracturamiento de la roca en el subsuelo, para potenciar la producción de petróleo y gas, que ha causado polémica aquí porque los ambientalistas advierten del impacto que tendría en el ecosistema.

Abelardo de la Espriella, candidato por el movimiento ciudadano Defensores de la Patria, indica en su plan de gobierno que “Colombia no puede seguir tratando el sector minero-energético con prejuicios ideológicos ni improvisación, porque de él dependen la seguridad energética, la competitividad, el empleo, la estabilidad fiscal y una parte decisiva de la inversión regional y social”.

Por ello, se propone desde el inicio del mandato recuperar la exploración y la producción de petróleo y gas con seguridad jurídica y criterio técnico.

El aspirante dijo que no hay nada que afecte más el medioambiente en Colombia que la minería ilegal, «voy de frente contra eso», enfatizó.

Agregó que «aquí hay que explotar los recursos naturales a lo que dé y los recursos minerales a lo que dé, con responsabilidad ambiental”.

De la Espriella señaló que “hoy producimos 700 y pico mil barriles de petróleo, nosotros con fracking, con absoluto respeto por la norma ambiental, podemos llevar la producción a un millón 300 mil. Qué tal las reservas de gas que tenemos y que no estamos explotando».

En esto hizo un símil: «Estamos sobregirados, pero tenemos una caja fuerte llena de billete». Propuso que «tenemos que abrir la caja fuerte, que son los recursos que tenemos en el subsuelo, y hay que explotarlos con responsabilidad ambiental para mejorar las finanzas”.

Mientras que Iván Cepeda, el candidato del Pacto Histórico y del oficialismo, dijo que a pesar de que muchos se empeñan en el mundo en negar o minimizarlo, “el cambio climático y sus efectos han puesto en grave peligro la supervivencia de la vida en nuestro planeta”.

Cepeda Castro dijo que “el futuro de Colombia no está en seguir profundizando un modelo que nos deja ríos muertos y comunidades desplazadas. Está en reconocer que la naturaleza no es una despensa inagotable, un centro comercial abierto a nuestro consumo ilimitado, sino la base misma de la vida; que cuidarla no es un obstáculo al desarrollo, sino la condición de nuestra existencia como sociedad y como especie”.

El candidato habla de una transición ecológica con justicia social. “Queremos una economía responsable, sostenible y que se enfoque en la vida. La economía productiva, regeneradora, la bioeconomía, no solo es posible, sino que es la forma de garantizar la riqueza de nuestra nación”.

Sobre los hidrocarburos Cepeda ha mencionado que “el país requiere una política energética integral que diversifique la economía y evite la dependencia de los hidrocarburos”. No obstante, se ha abstenido hasta ahora de afirmar con respecto a la transición energética si, como Petro, frenará la exploración de combustibles fósiles o reactivará el sector. Lo que sí ha descartado es implementar la técnica del fracking.

Claudia López, del movimiento ciudadano Con Claudia Imparables, dijo que “el desarrollo sostenible, que es compatible con la vida, con el agua, con la protección de la biodiversidad, que es nuestro mayor orgullo y patrimonio, es la única alternativa que tiene Colombia para sacar a la gente de la pobreza”.

En tanto que Sergio Fajardo, de Dignidad y Compromiso, indicó que su propuesta de desarrollo productivo “significa que vamos a incorporar las variables económica, social, política y ambiental. En ese sentido, vamos a estar en todos los territorios identificando los potenciales, las capacidades que tiene cada territorio para articularlas de manera que hagamos inclusión social e inclusión productiva”.

Fuente: EL NUEVO SIGLO

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