Fabio Arjona, ministro designado de Ambiente
La designación de Fabio Arjona como ministro de Ambiente estuvo acompañada de sus primeras definiciones sobre fracking, licenciamiento ambiental, consulta previa y el papel de las autoridades ambientales.
En entrevista con la emisora La FM, Arjona afirmó que buscará fortalecer el carácter técnico del Ministerio, de la ANLA y de las corporaciones autónomas regionales, además de revisar la manera en que se desarrollan las consultas previas para proyectos de infraestructura. También aseguró que, en materia de fracking, «no hay ninguna barrera tecnológica insalvable» para desarrollar esa actividad bajo condiciones ambientales estrictas.
Arjona comenzó señalando que su nombramiento representa el regreso al servicio público después de varios años dedicado a labores en una organización internacional. Explicó que aceptó asumir la cartera porque considera que el país atraviesa un momento que exige la participación de personas con experiencia en el sector ambiental.
«El país requiere de gente que lo apoye», afirmó el ministro designado al explicar las razones que lo llevaron a aceptar la invitación para integrar el nuevo Gobierno. Agregó que dejó una posición en la que se encontraba trabajando en proyectos para la región Caribe con el propósito de regresar al servicio público.
Uno de los primeros temas que se abordaron fue la política frente al fracking. Arjona dijo que el Ministerio de Ambiente no es la entidad encargada de definir esa actividad, sino de garantizar que cualquier proyecto cumpla con las exigencias ambientales establecidas.
Según explicó, «el Ministerio de Medio Ambiente no es el encargado del fracking», sino de verificar que las actividades de infraestructura se desarrollen bajo las condiciones ambientales requeridas. En ese sentido, afirmó que actualmente existen bases técnicas construidas hace varios años que pueden servir como punto de partida para cualquier decisión futura.
El funcionario indicó que los términos de referencia elaborados por un panel independiente de expertos hace más de cinco años deberían actualizarse y convertirse en la base para evaluar eventuales proyectos relacionados con esta técnica.
Además, sostuvo que el fracking se ejecutaría en zonas específicas del territorio nacional.
«Menos del 2 % del territorio nacional es susceptible de fracking», aseguró, al tiempo que descartó que esa actividad pueda desarrollarse en áreas protegidas. Según explicó, esos territorios cuentan con restricciones legales que impiden cualquier tipo de intervención de esa naturaleza.
Arjona también hizo referencia al uso del agua durante este tipo de operaciones. Señaló que cualquier proyecto debe garantizar mecanismos de reciclaje del recurso hídrico y evitar afectaciones sobre los acuíferos.
En ese contexto afirmó que «no hay ninguna barrera tecnológica insalvable para hacerlo adecuadamente», siempre que se apliquen las mejores prácticas disponibles y se respeten los estándares ambientales.
Fuente: La FM
