Jorge I. Cuervo confirmó su salida del Ministerio de Justicia
Jorge Iván Cuervo confirmó su salida del Ministerio de Justicia y del Derecho de Colombia luego de que el presidente Gustavo Petro le solicitara la renuncia el lunes 6 de julio.
“He presentado mi renuncia al cargo de ministro de Justicia y del Derecho. Al señor Presidente, mi gratitud por haberme permitido servirle al país desde el @MinjusticiaCo Me voy feliz de haber podido trabajar por una sociedad más justa e incluyente”, escribió el exministro en su cuenta de la red social X tras comunicar oficialmente su retiro.
El funcionario, que llevaba menos de cinco meses en el cargo, se convirtió en el cuarto titular de Justicia en el actual mandato y su salida se produjo, aparentemente, a raíz de sus críticas a la política de Paz Total del Gobierno, un tema que desencadenó tensiones al más alto nivel.
Horas antes de la renuncia, Cuervo había cuestionado públicamente el proceso de paz con las disidencias de las Farc, específicamente el estatus político que el Gobierno de Petro otorgó a grupos armados como la Segunda Marquetalia.
El ahora exministro afirmó: “No fue correcto darles estatus de negociación política a las disidencias de las Farc”, en declaraciones públicas. Según Cuervo, la decisión gubernamental de reconocer políticamente a estos actores violó el Acuerdo de Paz de 2016 y fue confirmada por una reciente decisión del Consejo de Estado, que suspendió la resolución que permitía instalar una mesa de diálogo con la Segunda Marquetalia.
Cuervo detalló que uno de los errores principales de la iniciativa de Paz Total fue la ausencia de un marco jurídico claro que definiera los límites y reglas de las negociaciones.
“Se debió tener un marco jurídico desde el primer momento del inicio de la negociación, porque eso generó incertidumbres”, sostuvo el exministro durante un acto por los 35 años de la Constitución. El funcionario subrayó que la falta de reglas claras persiste en las actuales mesas de diálogo y atribuyó el vacío al manejo del exministro Eduardo Montealegre.
Otro aspecto central de sus críticas fue la ausencia de “líneas rojas” en las conversaciones, como la prohibición del reclutamiento de menores, la violencia contra comunidades civiles y el asesinato de líderes sociales. “No hubo unas líneas rojas que no deberían cruzarse en una negociación: no reclutamiento de menores, no acosos a comunidades civiles, no muerte a líderes sociales”, aseveró Cuervo.
La política de ceses al fuego sin condiciones estrictas, junto con revelaciones sobre posibles beneficios otorgados a organizaciones como el Clan del Golfo, incrementó los cuestionamientos sobre el impacto real de la Paz Total en la seguridad, de acuerdo con informes citados por la Fundación Ideas para la Paz y el centro Conflict Responses.
Fuente: INFOBAE
