Lo que dejó la cumbre de la OTAN

La última cumbre de la OTAN dejó en evidencia que la guerra en Ucrania ya no es el único foco de preocupación para Occidente. Mientras los países europeos acordaron reforzar la asistencia militar a Kiev con un nuevo paquete de armamento, la decisión de Donald Trump de ordenar ataques contra objetivos iraníes durante el encuentro abrió un nuevo frente de tensión entre Estados Unidos y sus aliados. En paralelo, un llamativo regalo del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, terminó convirtiéndose en uno de los episodios más comentados de la reunión.

El presidente de Estados Unidos Donald Trump cargó contra España y amenazó con una ruptura comercial.

«España es un aliado terrible en la OTAN. No participa, no paga. No quiero tener nada que ver con España. Corten todo el comercio con España, por favor, incluidas las visitas. No queremos tener nada que ver con ellos», afirmó el líder estadounidense durante su comparecencia junto al secretario general de la alianza atlántica, Mark Rutte.

Trump añadió que las autoridades españolas «son mala gente, porque, como saben, todos los demás están pagando y trabajando (…) Hay un par de países más, pero especialmente España. Lo dicen abiertamente, son hostiles». La crítica de Trump aludió, en primer lugar, a la negativa del gobierno de Pedro Sánchez a elevar el gasto en defensa hasta el 5% del PIB, el objetivo impulsado por Trump para todos los miembros de la OTAN.

Uno de los anuncios más importantes de la cumbre fue el compromiso asumido por los países europeos de incrementar el apoyo militar a Ucrania. Según explicó Serbin Pont, la alianza acordó destinar más de 70.000 millones de euros en armamento durante los próximos dos años, en un contexto en el que el conflicto con Rusia atraviesa uno de sus momentos más delicados.

Sin embargo, la agenda de la cumbre quedó rápidamente atravesada por la escalada en Medio Oriente. Mientras los líderes debatían el futuro de la seguridad europea, Trump autorizó operaciones militares contra objetivos iraníes, una decisión que, de acuerdo con Serbin Pont, generó un fuerte malestar entre varios de los gobiernos presentes.

Fuente: INFOBAE

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