Desforestación en Parques Nacionales se duplicó en un año

Registros técnicos revelaron que entre 2022 y 2025 fueron transformadas 48.125 hectáreas del Sistema de Parques Nacionales, cifra que evidencia el impacto sobre áreas protegidas durante ese periodo.

El ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible designado por el presidente electo Abelardo De La Espriella, Fabio Arjona, emitió una alarmante advertencia sobre la situación actual de los Parques Nacionales Naturales de Colombia. Tras los primeros balances del equipo de empalme, el funcionario entrante señaló la existencia de fallas estructurales de gobernanza, ausencia efectiva del Estado e incrementos críticos en la pérdida de cobertura boscosa dentro de las áreas protegidas del país.

De acuerdo con el balance presentado por la oficina del mandatario electo, las cifras revisadas contradicen la versión del Ejecutivo saliente sobre una supuesta reducción histórica de la deforestación. Los registros técnicos de la comisión de empalme revelan que, entre los años 2022 y 2025, se transformaron un total de 48.125 hectáreas pertenecientes al Sistema de Parques Nacionales. Asimismo, se detalló que la deforestación en estas zonas de especial interés ambiental pasó de 4.682 hectáreas en 2023 a 11.544 hectáreas en 2024, consolidando un aumento del 146,5%, con un impacto concentrado mayoritariamente en la región de la Amazonía.

El diagnóstico liderado por Arjona identificó que los principales factores de presión humana que destruyen estos ecosistemas son la ganadería extensiva, la apertura de vías terrestres ilegales y la explotación de minería ilícita mediante el uso contaminante de mercurio. Las zonas con mayores afectaciones identificadas corresponden a los parques Tinigua, Sierra de La Macarena, Paramillo, Puinawai y Río Puré. Ante este panorama, el ministro designado hizo especial énfasis en la Serranía de Chiribiquete, catalogada como Patrimonio Mundial de la UNESCO, la cual requiere intervención inmediata tanto por su invaluable biodiversidad como por el imperativo de resguardar a los pueblos indígenas en aislamiento voluntario que allí habitan.

Frente a la gravedad de los datos expuestos, la administración entrante anunció que procederá con una revisión urgente de la política nacional de conservación. El plan de gestión prioritario del nuevo gobierno contempla robustecer de forma inmediata la presencia de las instituciones del Estado en las áreas protegidas, con el objetivo de salvaguardar los parques como patrimonio natural irremplazable, fuentes esenciales de seguridad hídrica y pilares del futuro ambiental de la nación.

Fuente: EL NUEVO SIGLO

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