Ventas de vivienda caen 9,9 % 

En el transcurso del primer semestre de 2026 se vendieron 78.423 viviendas, cerca de un 9,9 % menos en comparación con un año atrás, pero el ajuste fue mayor en No VIS, con una caída de 16,5 %, frente a 6,6 % en VIS.

De acuerdo con un informe del equipo de investigaciones del Bancolombia, liderado por Laura Clavijo, teniendo en cuenta la información de Camacol, las ventas permanecen 12,1 % por debajo del primer semestre de 2019 y -40,7 % frente al máximo de 2022.

Señalan los analistas que con estas cifras se “debe recuperar una mayor escala comercial, clave para sostener la oferta futura”.

El estudio indica que las iniciaciones constituyen hoy el principal desafío del sector. Durante el primer semestre de 2026 comenzaron 49.223 viviendas, 19,6 % menos que un año atrás y el segundo nivel más bajo desde 2010, apenas 209 unidades por encima del mínimo histórico. El ajuste se concentró en VIS, con una caída de 25,6 %, frente a 5,6 % en No VIS.

Los expertos explican que la magnitud del retroceso confirma que la dificultad no se limita a vender vivienda, sino a llevar los proyectos desde la comercialización hasta la obra. El nivel actual reduce la actividad constructora, debilita sus encadenamientos y limita la capacidad del mercado para responder a una recuperación futura de la demanda.

La oferta disponible cerró junio de 2026 en 160.959 viviendas, 1,3 % menos que un año atrás. Aunque el ajuste agregado es moderado, prolonga la reducción del inventario observada desde 2023.

Pero la principal señal, sostienen los investigadores, “está en su composición. La oferta VIS cayó 3,4%, mientras No VIS aumentó 2,0 %, reduciendo la disponibilidad relativa en el segmento que concentra la mayor parte de las ventas. Esta trayectoria debe leerse junto con los menores lanzamientos e iniciaciones, que limitan la reposición del inventario y reducen la capacidad de respuesta del mercado”.

Los lanzamientos abren el ciclo de construcción y reflejan la disposición de los desarrolladores para comprometer capital.

Durante el primer semestre de 2026 se lanzaron 61.512 viviendas, 15,8 % menos que un año atrás y 47,7 % por debajo del máximo alcanzado en 2022. Esta caída anticipa una menor incorporación de proyectos y limita la renovación posterior de la oferta. Su recuperación requiere una demanda más sólida y una política de vivienda clara y estable, con certidumbre sobre subsidios, financiación y reglas de operación. Sin estas condiciones, la inversión en nuevos proyectos seguirá contenida.

Por otra parte, la menor actividad todavía no se traduce en una moderación equivalente de los costos. En mayo de 2026, el indicador de costos registró una variación anual de 6,3 %, superior a la inflación.

Este comportamiento responde a las presiones asociadas al incremento del salario mínimo, que impulsan los costos de mano de obra directa y servicios generales de construcción ubicándose por niveles superiores al 13 % y 8 %, respectivamente.

A mayo de 2026, la construcción concentra cerca del 6 % del empleo nacional. En este contexto, las presiones salariales no solo impactan los costos laborales directos, sino que se transmiten al conjunto de la cadena de valor del sector.

El informe subraya que el comportamiento tampoco fue uniforme entre regiones. Bogotá y Cundinamarca lograron aumentar sus ventas 1,5 % durante el semestre, mientras Antioquia registró una caída de 18,5 % y el Valle del Cauca sufrió uno de los mayores retrocesos del país, con una disminución de 32,9 %.

Por otro lado, al desagregar los resultados del Indicador Real de Ventas de Vivienda Nueva, periodo abril a junio por ciudades, solo una de ellas tuvo incremento anual. Cartagena, con una variación del 18,7 %, fue la única ciudad con crecimiento, mientras que Bogotá (-14,8 %), Bucaramanga (-25,3 %), Cali (-26,6 %), Barranquilla (-29,7 %) y Medellín (-21,0 %) experimentaron contracciones en las ventas de inmuebles residenciales nuevos.

Particularmente, en el segmento VIS, Cartagena sobresalió por su crecimiento anual del 267,5 %, lectura que estuvo fuertemente afectada por una baja base de comparación en el mismo periodo de 2025. Por su parte, Bogotá registró una variación de 0,6 % mientras que Bucaramanga presentó el desempeño menos dinámico, pues las ventas de vivienda nueva en esta ciudad se contrajeron 57,1 % anual.

Fuente: EL NUEVO SIGLO

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