Abelardo De La Espriella trazó la ruta de su Gobierno

Abelardo De La Espriella pronunció su primer discurso como presidente este 7 de agosto desde el Batallón Pichincha, en Cali, la ciudad que escogió para asumir el mando como jefe de Estado.

De La Espriella le habló al país tras posesionarse protocolariamente ante el presidente del Senado, Honorio Henríquez, y la presencia de expresidentes de Colombia, mandatarios de América Latina y el rey de España, Felipe VI.

“He venido a cerrar un largo capítulo de resignación nacional y a emprender la transformación más profunda de nuestro destino”, dijo desde Cali, capital de un departamento azotado por el terrorismo, el narcotráfico y el accionar de grupos violentos. Añadió que en su Gobierno recuperará el orden, la libertad y la autoridad.

“Ejerceré esta responsabilidad al servicio de todos porque una administración sin principios está condenada al fracaso. Quienes no creyeron en mi propuesta, encontrarán en los hechos la demostración de que este proyecto sirve al bien común y a toda la nación”, destacó.

Según indicó, en su Presidencia “no habrá espacio para la intransigencia. Llego con el ánimo de convocar a todos mis compatriotas. No ignoro la magnitud de la tarea que hoy asumo y el inmenso peso de la responsabilidad que se deposita en mis hombros”.

Afirmó: “Poner en duda su legitimidad es desconocer la decisión soberana del pueblo colombiano. Y le digo a la ciudadanía: en el Gobierno del Tigre se harán respetar las reglas de la democracia. No habrá espacio para maniobras que atenten contra la estabilidad de la Nación”.

De La Espriella también dijo que el 21 de junio no ganó un hombre o un partido político. “Ganó la democracia colombiana, el derecho de millones de ciudadanos de decidir libremente el destino de la Nación”.

El nuevo presidente de Colombia impartió a las Fuerzas Militares y a la Policía la orden de combatir a todas las estructuras criminales. Reiteró que sus integrantes tienen dos caminos: someterse a la ley o enfrentar la fuerza decidida del Estado y su Fuerza Pública. “Que no se equivoquen, el Tigre ha llegado y sabrán lo duro que muerde”, señaló.

Habló de la erradicación de los cultivos de coca, uno de los flagelos y mayores generadores de violencia en Colombia. “Voy a aumentar la fumigación con herbicidas de última generación que no causan daño a la vida humana. No afectan al medio ambiente. Ha llegado la hora de erradicar definitivamente el flagelo de los cultivos ilícitos”, anunció. Añadió que “la coca le dará paso al coco” y a otros productos agrícolas en lo que llama la Patria Milagro.

También afirmó que expedirá medidas en las próximas horas con el propósito de dotar a la Fuerza Pública de instrumentos eficaces para adelantar el combate frontal del crimen.

“La opción del diálogo está agotada. El Estado fue suficientemente noble; el pasado Gobierno fue cómplice”, precisó.

Reiteró que recorrerá el país y trabajará sin descanso “para que al concluir este mandato, Colombia pueda afirmar que la autoridad volvió a sentirse en cada rincón de la patria”.

Prometió que respetará las ramas del poder público. “Ese equilibrio constituye una garantía irrenunciable de la libertad y de un principio republicano que debo proteger con cada una de mis actuaciones”, dijo.

Fuente: REVISTA SEMANA

Compartir