Levantarán la intervención a 11 cajas de compensación
Durante la instalación de la versión 36 del Congreso Nacional de Cajas de Compensación Familiar en Cartagena, la ministra del Trabajo, Natalia López Fuentes, anunció que el Gobierno nacional adelanta un plan técnico para devolver la autonomía administrativa a las 11 cajas de compensación que se encuentran bajo medida de intervención estatal.
La titular de la cartera laboral explicó que su despacho, en articulación directa con la Superintendencia del Subsidio Familiar, avanza en mesas de trabajo individuales con cada una de las entidades con el objetivo de evaluar su situación financiera y operativa, permitiendo definir decisiones administrativas de corto, mediano y largo plazo.
López Fuentes precisó que las medidas de intervención represiva deben constituirse en la última opción de control, dando paso a esquemas permanentes de inspección, vigilancia y prevención para garantizar la prestación continua de los servicios sociales a los trabajadores afiliados.
Frente al panorama del sector, la presidenta ejecutiva de la Asociación Nacional de Cajas de Compensación Familiar (Asocajas), Adriana Guillén, manifestó su respaldo a la iniciativa oficial, señalando que las administraciones anteriores apelaron de manera recurrente a las intervenciones como herramienta de control público.
Adicionalmente, el Ministerio del Trabajo confirmó la estructuración de un proyecto de ley enfocado en el sector, cuya radicación se formalizará en los próximos días. La propuesta legislativa contempla tres ejes fundamentales: otorgar seguridad jurídica a las cajas y a los órganos de control, delimitar con claridad las competencias de la Superintendencia del Subsidio Familiar y asegurar el acompañamiento institucional para el cumplimiento de las obligaciones legales.
La estrategia legislativa atiende a un pronunciamiento emitido por la Corte Constitucional en 2025, buscando consolidar un marco legal que fortalezca el sistema de subsidio familiar en Colombia en alianza con el sector privado.
Fuente: EL NUEVO SIGLO
