Nuevo protocolo para racionamiento de energía
La Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) prepara una actualización de las reglas para aplicar un eventual racionamiento de energía eléctrica en Colombia, mediante un proyecto de resolución que establece los procedimientos para declarar y ejecutar cortes de emergencia o programados en el Sistema Interconectado Nacional (SIN).
La iniciativa, aprobada para consulta pública el 22 de octubre de 2026, busca actualizar un estatuto que data de 1998 y definir cómo se distribuiría la reducción del suministro si las condiciones del sistema obligan a adoptar esta medida. El documento contempla criterios técnicos, sectores priorizados y responsabilidades para los operadores de red y demás agentes del mercado.
La propuesta se conoce en medio de las alertas por el fenómeno de El Niño y las dificultades que enfrenta el sistema eléctrico, entre ellas la reducción de los aportes hídricos para la generación hidroeléctrica y las restricciones en las redes de transmisión de la región Caribe. Sin embargo, la actualización del protocolo es una medida preventiva y no constituye una declaración de racionamiento nacional.
El proyecto establece cuatro escenarios de acuerdo con la magnitud del déficit que deba cubrirse. La selección de los sectores afectados con el racionamiento seguiría este esquema:
- Déficit superior al 1 % y hasta el 3 %: afectación del sector residencial.
- Déficit superior al 3 % y hasta el 5 %: se incluirían los sectores residencial y oficial.
- Déficit superior al 5 % y hasta el 10 %: la medida abarcaría los sectores residencial, oficial y comercial.
- Déficit superior al 10 %: se sumarían los sectores residencial, oficial, comercial e industrial.
Cuando el déficit sea igual o inferior al 1 %, la propuesta contempla manejar la situación mediante medidas operativas y evaluar la reducción del consumo a través de ajustes en el voltaje, en lugar de aplicar directamente cortes programados.
Uno de los puntos centrales de la propuesta es que los usuarios con dos o más ciclos de facturación pendientes de pago tendrían prioridad para ser desconectados durante un racionamiento programado. La excepción serían quienes tengan acuerdos de pago vigentes y estén al día con esos compromisos.
La medida no significa que los usuarios morosos sean los únicos afectados: su desconexión prioritaria se aplicaría dentro de los sectores que correspondan según la magnitud del déficit energético.
Fuente: EL HERALDO
