Descubren templo cananita en Laquis

En enero de 2020, el profesor Yosef Garfinkel del Instituto de Arqueología de la Universidad Hebrea de Jerusalén, junto con sus coautores (entre los cuales está el profesor Michael Hasel de la Universidad Adventista del Sur en Tennessee), publicaron un artículo en la revista Levant que reveló en primicia el descubrimiento de las ruinas de un templo cananeo que data del siglo XII A.C. en el parque nacional Tel Laquis, un asentamiento de la era de la Edad de Bronce, cerca de la actual ciudad israelí de Kiryat Gat.

Laquis fue una de las ciudades cananeas más importantes de la Tierra de Israel durante la Edad Media y la Era del Bronce tardía. La ciudad fue construida alrededor de 1800 a. C., y fue sucesivamente destruida y reconstruida hasta que sucumbe definitivamente alrededor de 1150 a. C. El reciente hallazgo arroja luces sobre la civilización que habitaba la región durante los tiempos bíblicos de la llegada a la Tierra Prometida.

Garfinkel señala la importancia de esta excavación asegurando que esta es una oportunidad única que se presenta cada 30 o 40 años. En sus propias palabras, «sería difícil exagerar la importancia de estos hallazgos».

El diseño del templo hallado en Laquis no difiere mucho de otros templos similares en el norte de Israel, en Naplusa, Meguido y Hazor. Dos columnas y dos torres al frente que conducen a un gran salón. Un santuario interior con cuatro columnas de soporte y varias «piedras en pie» sin tallar, que pueden haber servido como representaciones de los dioses del templo. Sin embargo, el templo de Laquis tiene una forma más cuadrada con varias habitaciones laterales, típicas de templos posteriores, incluido el Templo de Salomón.

Todo un tesoro arqueológico fue hallado en las ruinas del templo, consistente en artefactos como calderos de bronce, joyas inspiradas en Hathor (diosa del amor, de la alegría, la danza y las artes musicales), dagas y cabezas de hacha adornadas con imágenes de pájaros, escarabajos, además de una botella chapada en oro con el nombre «Ramses ii». También se encontraron, en un área especialmente sagrada del templo, dos figuras de bronce que, a diferencia de los querubines alados en el Templo de Salomón, las de Laquis estaban armadas y representaban dioses castigadores.

Uno de los artefactos más importantes del hallazgo se trata de un fragmento de cerámica grabado con una antigua escritura cananea. Allí, aparece la letra «samej», lo que lo convierte en el ejemplo más antiguo conocido de esta letra y un espécimen único para el estudio de alfabetos antiguos.

Los especialistas consideran que el hallazgo en Laquis pudiera ser apenas una pequeña parte de lo que se encontraría enterrado en las ruinas y sus alrededores.

Fuente: Aurora Israel

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