Filmar a un Hitler en las montañas de Antioquia

Dos casas nuevas y un jardín cerca al peaje de la variante Las Palmas, vía al aeropuerto, en Rionegro, fueron construidas para grabar la película Mi vecino Adolf, una coproducción internacional que se está rodando en Antioquia desde enero. También se usaron una vivienda del barrio Prado Centro, exteriores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Antioquia y algunas locaciones de Sucre, corregimiento de Olaya.

Parece que el dictador alemán está escondido en alguno de esos lugares, al menos en la trama. La historia ocurre en algún sitio de Colombia de la década del 60, donde vive un viejo exiliado sobreviviente del Holocausto nazi, un judío obsesionado con la idea de que el dictador es su vecino.

Los intérpretes son el actor David Hayman, prolífico actor con más de 80 interpretaciones –El niño con el pijama de rayas, Bailando la vida–, y Udo Kier, actor alemán con papeles en Armageddon y Blade, y uno de los actores favoritos de Lars von Trier y Gus Van Sant. Ambos compartieron set con el equipo de producción, técnicos y figurantes nacionales en estricto sigilo.

Es una coproducción (Israel, Polonia y Colombia) en la que participa el equipo 2-Team Productions (ganador en Sundance 2016 por Sand Storm y del Premio del Público de Venecia 2014 por The Farewell Party), Klaudia Śmieja-Rostworowska (High Life, Mr. Jones) y Staszek Dziedzic de Film Produkcja, en asociación con Juan Pablo Lasserre, Diego Conejero y Julio César Gaviria de Vandalo Colombia y Moshe Edery, de United King Films.

Se grabó en la nación por varias razones, entre ellas la historia. Entre las décadas de los 40 y los 60, Latinoamérica recibió refugiados y prófugos de la Segunda Guerra Mundial, el Museo del Holocausto indica que entre 1947 y 1953 a la región llegaron cerca de 20.000 refugiados judíos a Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay, Panamá, Costa Rica y Colombia.

El país a su vez tuvo colonias judías y focos nazis. También se podía adaptar a los requerimientos técnicos. Una fuente de la producción indicó que Medellín tuvo buena oferta de actores y extras, personal técnico bilingüe, un clima ideal (con poca lluvia) e, incluso, una oferta de carros antiguos única para las escenas de época.

Se espera que a finales de este año Mi vecino Adolf esté terminada. Aún no se conoce la fecha exacta del estreno, pero se proyecta para que sea el próximo año.

Fuente: El Colombiano

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