Radican proyecto para evitar prórroga del periodo de la JEP
La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) se sitúa nuevamente en el centro del debate parlamentario tras la radicación de un proyecto de acto legislativo que busca prohibir de forma definitiva la extensión de su funcionamiento. La iniciativa fue presentada formalmente en el Capitolio Nacional por el senador del partido Salvación Nacional, Enrique Gómez, en el marco de la revisión a la arquitectura legal derivada del acuerdo de 2016.
El texto de la reforma tiene como propósito modificar el Acto Legislativo 01 de 2017 para dejar establecido en el marco constitucional que el periodo investigativo de diez años del tribunal especial es estrictamente improrrogable. Bajo los parámetros vigentes, dicho lapso concluye en 2028, pero existía la posibilidad legal de tramitar extensiones temporales.
La presentación de esta reforma coincide con la discusión del Presupuesto General de la Nación para la vigencia 2027 en las comisiones económicas del Congreso de la República. Dentro de la ponencia para primer debate se consolidó una reducción de 170.000 millones de pesos destinada a todo el sector de la justicia transicional.
Dentro de ese monto se encuentra comprendida la solicitud de recorte por 100.000 millones de pesos sobre el rubro de la JEP, postura que ha recibido el respaldo del presidente de la República, Abelardo de la Espriella, para reorientar el gasto público hacia la rama ordinaria.
A la par con la reducción aprobada para el tribunal de paz, el proyecto presupuestal estructurado por las células legislativas contempla la adición de 100.000 millones de pesos a la Rama Judicial. El objetivo de este traslado presupuestal es fortalecer la justicia ordinaria y acelerar la evacuación de procesos en los juzgados y tribunales del país.
Con la radicación formal en la secretaría del Senado, la iniciativa de acto legislativo iniciará su trámite de ocho debates en las comisiones constitucionales para definir el futuro institucional del órgano de justicia transicional.
Fuente: EL NUEVO SIGLO
