octubre 8, 2026

Isla británica podría ser evacuada por falta de agua

La pequeña isla Lundy, ubicada en el Canal de Bristol frente a la costa norte de Devon, en el Reino Unido, podría enfrentar su primera evacuación en toda su historia a causa de una crisis hídrica de proporciones inéditas. Los embalses llegaron a caer al 13% de su capacidad tras meses sin precipitaciones, lo que obligó a sus gestores a activar medidas de emergencia. Los 28 habitantes permanentes y los turistas que visitan el enclave conviven hoy con restricciones estrictas.

Según informó The Mirror, la sequía se extendió desde abril sin interrupciones significativas. Para cuando el escenario se tornó crítico, Lundy solo acumuló el 20% del 1,5 metro de precipitaciones que suele recibir en ese período del año. Las reservas del depósito tocaron fondo y forzaron el inicio de un operativo de abastecimiento desde el continente.

Ante la emergencia, la organización benéfica Landmark Trust, que administra el enclave, inició el transporte de agua a bordo del transbordador de pasajeros desde el norte de Devon. El primer envío fue el más grande: alrededor de 67.000 litros a un costo aproximado de £ 7.000 (unos USD 9.200). Desde entonces, se realizan tres despachos semanales de 4.000 litros cada uno.

El problema es que los habitantes consumen entre 9.000 y 11.000 litros diarios, lo que convierte la operación en un desafío permanente. El lugar no cuenta con carreteras convencionales: el fluido debe trasladarse por una pista de granito con una flota reducida de vehículos —tres todoterrenos, una cuadrimoto y un camión de bomberos— hasta el pueblo, situado a unos 120 metros sobre el nivel del mar.

Un deslizamiento de tierra ocurrido en junio bloqueó parte del trayecto y obligó a instalar una manguera de incendios para impulsar el recurso en tramos hasta un tanque intermedio. El medio británico también detalló que la Landmark Trust recurrió a bombear el caudal de charcas usadas por la fauna silvestre —medida sin precedentes en el territorio—. Gracias a ello, la capacidad del reservorio subió levemente hasta el 23,7%.

Las restricciones impuestas afectan tanto a residentes como a turistas. Matt Scantlebury, administrador de la isla, informó al medio que The Tavern, el único pub de Lundy, clausuró sus baños y derivó a los visitantes a instalaciones externas sin conexión a la red de suministro, que el personal ahora llena manualmente con el caudal extraído de las charcas.

Fuente: INFOBAE

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