Gabriel de Jesús – Adoración Real
Talento, carisma y humildad son las cualidades que mejor describen a Gabriel de Jesús, líder del ministerio Adoración Real, quien nos presenta una versión acústica de «Mi Jesús, mi amado», una canción que Jesús Adrián Romero dio a conocer en el año 2000, como parte de su álbum «Con manos vacías».
En esta interpretación, Gabriel de Jesús está acompañado por Juan Montenegro al piano, capturando la esencia de la canción original y edificando al oyente.
La pasión por la música surgió en Gabriel a una edad temprana en su natal Puerto Rico. Criado en el seno de una familia cristiana, canta con un don especial que envuelve a su audiencia en una atmósfera de adoración y alabanza a Dios.
Gabriel de Jesús dio sus primeros pasos en la música gracias a su bisabuela quien lo llevó por primera vez a la iglesia, y le inculcó el amor por los himnos clásicos. Desde el principio, quienes lo escuchaban notaban que había un propósito especial en su vida: servir a Dios a través de la música.
“Siempre miraba a los hombres que servían a Dios y anhelaba poder exaltar a Dios a través de la música.”, menciona Gabriel de Jesús
Cuando tenía 12 años, ya radicado en La Florida, Estados Unidos, Gabriel se inició como corista en el ministerio de Alabanza y Adoración de la iglesia local. A los 15 años, su responsabilidad en todo lo que hacía, su llamado genuino y dedicación, lo llevaron a ser unos de los líderes principales del grupo de adoración.
Para Gabriel, – quien grabó en 2014 su primera producción titulada “Todo es posible” – el mensaje de Adoración Real que lidera, es que Cristo salva a los pecadores. Sustentado en esta verdad, difunde un mensaje que cambia vidas radicalmente a través de la palabra de Dios, adorando en espíritu y en verdad.
Basado en el texto bíblico que señala “Porque fuimos creados para la alabanza de la gloria de Su gracia (Efesios 1:6); el ministerio Adoración Real surge como un instrumento de apoyo al cuerpo de Cristo con la finalidad de inspirar, motivar e instruir sobre el amplio tema de la alabanza y la adoración a nuestro soberano Dios.
“Fuimos creados para adorar, para estar en la presencia de Dios, para exaltarlo y glorificarlo”, concluye Gabriel.
Fuente: ADORACIÓN REAL
