A reconstruir el puente de Baltimore

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, anunció que el gobierno federal pretende pagar la totalidad del coste final de reconstrucción del Puente de Baltimore, derribado tras el impacto de un buque carguero a la deriva.

En una rueda de prensa concedida desde la Casa Blanca con motivo del accidente, que ha causado al menos un muerto y ocho desaparecidos, Biden señaló que espera que «el Congreso apoye mis esfuerzos».
Por mucho que la Casa Blanca tenga la voluntad de pagar la reconstrucción, es el Senado y la Cámara de Representantes los que deben aprobar el pago.

El Puente de Key, construido en 1977, quedó completamente destruido después de que el buque portacontenedores Dali, de 300 metros de eslora y 117 toneladas, impactara contra uno de los pilares de la estructura.
Según declaró la tripulación, el buque se quedó sin propulsión debido a un problema eléctrico, lo que hizo que quedara a la deriva antes de impactar.
En el momento del siniestro circulaban varios vehículos por el puente, que se precipitaron a las gélidas aguas del río Patapsco, a -10 grados centígrados.

Sin embargo, la tragedia podría haber sido mayor. La rápida actuación de los equipos de emergencia tras el «mayday» del barco, permitió cortar la circulación por el puente y evitar que más vehículos se vieran implicados.
En la rueda de prensa, Biden advirtió que la reconstrucción del puente «va a llevar bastante tiempo, pero el pueblo de Baltimore puede contar con que vamos a estar a su lado en todos los pasos de reconstrucción. No nos iremos hasta que se acabe».
El presidente de Estados Unidos destacó la importancia del Puente de Key para la movilidad en Baltimore y para el desarrollo económico del área.

«El puerto de Baltimore es uno de los más activos del país. El año pasado ostentó el récord de cargueros con gran cantidad de importaciones y exportaciones. Más de 855.000 buques circulan por el puerto cada año. 15.000 empleos dependen de ese puerto, tenemos que proteger esos empleos», defendió.

Fuente: EL DEBATE

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