Angie Rodríguez seguirá en el Fondo de Adaptación
Después de una reunión que en principio no parecía que fuera a darse, se conoció que, a través de un intermediario, Rodríguez entregó a Petro las pruebas que sustentan sus denuncias sobre la supuesta red de corrupción y extorsión.
El acuerdo para que se diera así sucedió de manera mutua entre el mandatario y Rodríguez.
No obstante, luego del amague, según informó Revista Semana, Petro sí la llamó y le dijo que fuera a Casa de Nariño.
Hasta el momento, Rodríguez sigue en su cargo y el presidente no está seguro de su continuidad, mientras ella ha dicho tener la conciencia tranquila y que “dejará todo en manos de Dios”.
Angie Rodríguez ya había entregado pruebas a la Fiscalía que estarían relacionadas con el director de la UNGRD, Carlos Carrillo, Juliana Guerrero y un privado de la libertad. Fue el ente acusador quien citó a Rodríguez para ampliar la denuncia.
Según reveló Caracol Radio, Rodríguez habría entregado los números de teléfono y las cuentas bancarias a las que le exigirían consignar la plata en un contexto de presunta extorsión.
Se reitera que la exdirectora del Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre), hoy directora del Fondo Adaptación, dijo en medios de comunicación la semana pasada que Carlos Carrillo la mandó espiar.
Aseguró, entre muchas cosas, que este último se habría unido con más personas para “perjudicarla” y que además estaría en contacto con un “espía” que la estaría extorsionando.
“Lo más peligroso para mí, que expone mi vida y mi integridad, es que él se une a otras personas para perjudicarme”, aseguró Rodríguez.
Incluso, dijo que alguien la grababa durante las reuniones. Y que, luego, un hombre que decía estar recluido en una cárcel le exigía altas sumas de plata para no hacer públicas las conversaciones.
Con respecto a Juliana Guerrero, la casi viceministra de Juventudes que nunca llegó al cargo y que tiene 23 años, Rodríguez la señaló de ser la que “maneja el poder en muchas entidades (…) Ella es el verdadero poder”, señaló.
Fuente: EL COLOMBIANO
