Bogotá podría volver a tener racionamiento de agua
Lagunas de Siecha
El concejal de Bogotá Marco Acosta alertó sobre un alto riesgo de racionamiento de agua en 2026, debido a la vulnerabilidad estructural del sistema de abastecimiento, la alta dependencia del Sistema Chingaza, la variabilidad climática y las graves pérdidas por hurto y defraudación de fluidos.
Durante el debate de control político sobre seguridad hídrica para Bogotá y la región, Acosta advirtió que, aunque los embalses muestran una recuperación parcial, las tendencias siguen siendo descendentes, especialmente en el sistema chingaza que abastece cerca del 70 % del agua potable de la ciudad.
“Bogotá no puede seguir esperando a que llueva. La recuperación temporal de los embalses no garantiza seguridad hídrica. Si no se toman medidas preventivas hoy, en 2026 podríamos enfrentar nuevamente racionamientos”, señaló el concejal.
De acuerdo con los datos presentados, el Sistema Chingaza registra un nivel promedio cercano al 67 % de su capacidad, con una tendencia descendente, pese a abastecer a más de 6 millones de personas diariamente. Esta sobrecarga, sumada a la dependencia de un régimen de lluvias cada vez más incierto, pone en riesgo el derecho humano al agua para Bogotá y los municipios de la región.
Uno de los puntos más críticos expuestos fue el incremento del hurto de agua en Bogotá, una práctica ilegal que afecta la presión del servicio, genera pérdidas millonarias y debilita la infraestructura del Acueducto.
“Mientras millones de bogotanos ahorraban agua durante el racionamiento, unos pocos se la robaban. Eso es inaceptable y debe enfrentarse con más control y sanciones ejemplares”, enfatizó Acosta.
El concejal cuestionó la falta de una matriz de riesgo hídrico, la lenta ejecución de proyectos de reutilización de aguas lluvias y residuales, y la ausencia de una estrategia clara frente a la expansión urbana y los nuevos desarrollos de vivienda.
Fuente: EL NUEVO SIGLO
