Ciudades que se hunden por cambio climático y urbanización
El avance del hundimiento en grandes urbes costeras y zonas vulnerables representa una amenaza directa para sus habitantes, según el World Cities Report de ONU-Hábitat. Millones de personas están bajo riesgo por la combinación de subsidencia del terreno, aumento del nivel del mar y presión humana sobre los recursos, una situación que demanda estrategias innovadoras y coordinación internacional.
El último informe bianual de ONU-Hábitat, destaca que el hundimiento urbano afecta a ciudades de Asia, África, Europa, América Latina y Estados Unidos, sobre todo en costas, deltas y zonas bajas. Más de 1.400 millones de personas ya residen en áreas situadas a menos de cinco metros sobre el nivel del mar, cifra que aumenta impulsada por la urbanización acelerada. El documento advierte que, sin cambios profundos en la gestión urbana y del agua, la población en riesgo crecerá en las próximas décadas.
Ese organismo de la ONU y otras fuentes gubernamentales dan cuenta de cuáles son las ciudades qué más aceleradamente están experimentando este proceso. Esta son algunas de ellas.
En Yakarta, la ciudad más poblada del mundo con casi 42 millones de habitantes, la vida cotidiana se ve amenazada por el hundimiento acelerado del suelo, resultado de la extracción excesiva de agua subterránea, el peso de la infraestructura urbana y la subsidencia natural, según datos del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU citados por Wired.
Este fenómeno afecta sobre todo al norte de la ciudad, donde varias zonas ya se sitúan por debajo del nivel del mar, agravando la vulnerabilidad de la urbe frente a fenómenos como el ascenso del nivel del mar y las lluvias extremas. La rápida expansión poblacional de la capital indonesia no fue acompañada por una planificación estructurada, lo que elevó la presión sobre los recursos y generó fuertes contrastes sociales. La falta de acceso a agua potable obliga a muchos residentes a recurrir a los acuíferos, profundizando el hundimiento y comprometiendo la estabilidad del subsuelo.
Para mitigar estos desafíos, las autoridades han impulsado proyectos como el “Muro Marino Gigante”, mejoras en el transporte público y la reubicación parcial del gobierno a la nueva capital, Nusantara. Sin embargo, estas medidas no resuelven de inmediato la alta densidad y los problemas estructurales de Yakarta, que continúa enfrentando riesgos crecientes derivados de la crisis climática y la urbanización acelerada.
En el delta del río Yangtsé, Shanghái enfrenta una amenaza creciente de inundaciones crónicas y daños estructurales, a pesar de sus defensas costeras. El World Cities Report 2024 expone que la subsistencia histórica del terreno y el ascenso del nivel marino afectan tanto a la economía regional como a la estabilidad de decenas de millones de residentes.
Venecia aparece como la ciudad europea con mayor riesgo de quedar sumergida. El fenómeno de la “Acqua Alta”, inundaciones cíclicas cada vez más intensas, es resultado de la combinación de subsidencia natural, subsidencia de origen humano y el aumento del nivel del mar Adriático. El sistema de barreras, conocido como MOSE, es la defensa principal, pero el Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC) advirtió que, ante una subida del mar de más de 60 centímetros, podría quedar sobrepasado. La UNESCO alerta sobre la corrosión de los edificios históricos y el abandono de plantas bajas.
Ámsterdam y Róterdam representan el modelo mundial de “convivencia con el agua”. Gran parte de ambas ciudades ya está por debajo del nivel del mar y el riesgo principal es la subsidencia del suelo de turba y arcilla. Según la Agencia Europea de Medio Ambiente, el 26% del territorio neerlandés está por debajo del mar y el 60% es vulnerable a inundaciones.
Houston es la ciudad estadounidense que experimenta el hundimiento más acelerado. Más del 40% de su superficie desciende más de 5 milímetros al año y el 12% supera los 10 milímetros anuales. La extracción de aguas subterráneas y la actividad petrolera intensifican el riesgo sobre barrios e infraestructura.
En Nueva York, el hundimiento avanza lentamente, pero afecta zonas críticas como el Aeropuerto La Guardia, la Bahía de Jamaica y Staten Island. El peso de más de un millón de edificios contribuye al proceso. Desde 2000, la ciudad ha registrado más de 90 inundaciones relevantes relacionadas con el descenso del terreno.
Dallas, junto con Fort Worth, destaca en Texas por la proporción de superficie afectada. El uso de acuíferos y el crecimiento urbano propician descensos notables, con riesgos crecientes para la infraestructura y exposición a inundaciones.
El World Cities Report advirtió que, si no se reforman profundamente las políticas urbanas y de gestión del agua, las soluciones tradicionales como diques o reubicaciones puntuales serán insuficientes.
Recomendó combinar infraestructura verde, múltiples líneas de defensa, relocalización y protección social con criterios de equidad. El informe concluye que la urbanización acelerada, la explotación de acuíferos y el aumento del nivel del mar pueden generar escenarios inéditos de riesgo urbano, lo que demanda inversión y acciones de gobierno coordinadas.
Fuente: INFOBAE
