Colombia en alerta por agua, gas y energía
En septiembre, Colombia enfrentó una situación crítica en tres servicios públicos esenciales: agua, energía y gas. El fenómeno de ‘El Niño’ provocó sequías que afectaron la distribución de agua en departamentos como Huila, Tolima, Nariño y Valle del Cauca, lo que agravó los incendios forestales. Algunas regiones, como Bogotá, han implementado medidas drásticas, como el racionamiento de agua, para enfrentar esta crisis.
Desde abril, Bogotá ha seguido un plan de ahorro de agua bajo la gestión del alcalde Carlos Fernando Galán, debido a los bajos niveles de los embalses. Inicialmente, el racionamiento se realizó 24 horas, tres veces al mes en cada localidad, pero con una leve recuperación de los embalses, la medida se flexibilizó y la suspensión del servicio se redujo a cada 18 días.
Pero ante una falta de mejoría notable en las reservas que se evidenció con el tiempo, se llegó a la conclusión de que lo mejor sería volver a un racionamiento mucho más estricto, a partir del domingo 29 de septiembre. Según el último informe emitido por la Alcaldía de Bogotá el 26 de septiembre, el nivel en el Sistema Chingaza era de 44,16%, mientras que el consumo diario fue de 16,89 metros cúbicos.
Las autoridades meteorológicas confían en que, a partir de octubre, los embalses comenzarán a recuperarse con la llegada de la temporada de lluvias. Mientras tanto, se exhorta a la ciudadanía a seguir medidas de ahorro de agua, con sanciones económicas para quienes incumplan, según la Alcaldía de Bogotá. Además, el director de la CAR Cundinamarca propuso extraer agua subterránea como solución a la crisis hídrica en la capital.
En materia energética, el problema es mucho más complejo. Sobre ello, la empresa XM, que es el principal termómetro de la cadena hidroeléctrica, hizo advertencias sobre los niveles de los embalses. Según sus propias mediciones, estaban en índices muy bajos y que no se había visto algo similar en décadas.
En torno a la crisis de energía eléctrica, advertida por sectores políticos en Colombia, uno de los campanazos más importantes fue hecho por la Contraloría, que, contrario a lo dicho por el ministro de Minas y Energía, Andrés Camacho, sobre el poco riesgo de apagón que había hoy en el país en este momento, el ente de control fiscal afirmó que existe un retraso en el pago de subsidios a las empresas prestadoras del servicio público de energía por parte del Ministerio de Minas y Energía, previa asignación presupuestal del Ministerio de Hacienda y Crédito Público, lo que derivaría en el inminente riesgo de racionamiento y hasta la cesación en la prestación del servicio de energía a más de 10 millones de personas en la Costa Caribe, en Nariño, Chocó y Puerto Carreño (Vichada).
A todo ello se le suma el problema por déficit de gas, que el gobierno del presidente Gustavo Petro ha dicho que podría resolverse, de momento, a través de la importación. Pero muchos sectores han advertido que, de aplicarse la medida, el servicio generará un sobrecosto que tendrán que pagar los ciudadanos.
Sobre los riesgos que podría generar esta situación, la Procuraduría también emitió una alerta. La jefa del Ministerio Público, Margarita Cabello, destacó que “esta situación hay que evitarla, y hay que insistir en que se aumente rápidamente la licencia ambiental del pozo Komodo-1 y se solucionen los problemas en Uchuva”.
Además, hizo un llamado a que el Gobierno nacional se “articule de manera rápida y urgente, para así aumentar las exploraciones y reservas sin trabas, para así evitar la problemática que se está presentando en el país”.
Fuente: EL NUEVO SIGLO
