Cuba y Jamaica buscan recuperarse del paso de Melissa
Melissa, el mayor huracán en la historia de Jamaica, dejó escenas de devastación con viviendas sin tejados, árboles derribados, autos volcados y familias que lo han perdido todo.
Muchas zonas de la mitad occidental de Jamaica quedaron anegadas, con viviendas destruidas por los fuertes vientos después de que el huracán arrasara la isla con una fuerza catastrófica.
Sin electricidad ni cobertura telefónica, gran parte del país está aislado y la información llega con cuentagotas.
El Programa Mundial de Alimentos (PMA) estima que actualmente unas 700.000 personas en Cuba, más del 7 % de la población, necesita su ayuda a raíz del paso por el este de la isla del potente huracán Melissa. Los cálculos preliminares de esta agencia de Naciones Unidas cuentan con que la mitad de ese grupo de personas precise apoyo material durante tres meses y que el resto lo necesiten durante medio año.
Una primera parte de la ayuda -617 toneladas de arroz, granos y aceite- ya está en el terreno gracias al plan de Acción Anticipatoria de Naciones Unidas para emergencias en Cuba. El traslado de la ayuda será a las zonas más afectadas que son: Granma, Santiago de Cuba, Guantánamo y Holguín. Pero para poder cumplir con sus proyecciones para los próximos seis meses, la agencia indicó que precisa hasta 30 millones de dólares, de los que 25 millones de dólares son para alimentos básicos.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, anunció este 30 de octubre, que Washington ofrecerá ayuda humanitaria inmediata al «pueblo de Cuba afectado» por el paso del huracán Melissa, un día después de informar sobre el envío de equipos de rescate a Jamaica, Haití, República Dominicana y Bahamas, el resto de países afectados por el ciclón. «Estamos preparados para ofrecer ayuda humanitaria inmediata al pueblo de Cuba afectado por el huracán», escribió Rubio en un mensaje en X.
La ayuda fue aceptada por el Gobierno cubano, pero hasta ahora se desconocen detalles de cómo se coordinará el apoyo con entre los gobiernos de La Habana y Washington.
El Gobierno cubano no ha presentado hasta el momento una evaluación de daños, pero sobre todo las inundaciones provocaron severos desperfectos en viviendas, infraestructura básica y en la agricultura. Por el momento no se han comunicado víctimas mortales.
Fuentes: BBC – DW
