Descubren exoplaneta más grande que Júpiter

El descubrimiento de NGTS-38 b, un exoplaneta de mayor tamaño que Júpiter, podría aportar información para responder una de las preguntas de la astronomía: cómo se forman los planetas gigantes y cómo evolucionan los sistemas planetarios. El hallazgo fue liderado por un equipo internacional encabezado por investigadores de la Queen’s University Belfast, que identificó un mundo ubicado fuera del Sistema Solar con características poco frecuentes.

El planeta recibe la clasificación de super-Júpiter porque tiene un tamaño cerca de un ocho por ciento superior al de Júpiter y una masa casi cinco veces mayor. Además, completa una vuelta alrededor de su estrella cada 180 días, un periodo orbital que se encuentra entre los más largos detectados mediante el método del tránsito, utilizado para identificar exoplanetas cuando pasan frente a su estrella.

Los investigadores consideran que NGTS-38 b representa una oportunidad para comprender cómo se originan los planetas gigantes. Estos cuerpos conservan información sobre las condiciones en las que se formaron, por lo que estudiar sus propiedades puede revelar procesos que aún no están completamente explicados por los modelos actuales.

El profesor Christopher Watson explicó que ampliar la capacidad para detectar planetas con periodos orbitales largos resulta fundamental para acercarse al hallazgo de mundos similares a la Tierra. Aunque NGTS-38 b no comparte características con el planeta terrestre, su descubrimiento demuestra que las técnicas de observación permiten explorar regiones del espacio que hasta hace pocos años permanecían fuera del alcance de este tipo de investigaciones.

Otro grupo de científicos, encabezado por Felipe Rojas y Rafael Brahm, también identificó el mismo sistema de manera independiente. Los investigadores señalaron que este super-Júpiter conserva señales de su formación y puede convertirse en un caso de estudio para entender el origen de los planetas gigantes en el universo.

El hallazgo comenzó con datos obtenidos por el satélite TESS de la NASA, que detectó un único tránsito del planeta frente a su estrella durante 2020. Después de esa observación inicial, el equipo utilizó los telescopios del proyecto Next Generation Transit Survey (NGTS), instalados en Chile, para seguir el sistema durante más de 200 noches hasta registrar un segundo tránsito. Esa información permitió calcular su órbita y confirmar la existencia del planeta.

Fuente: La FM

Compartir