noviembre 2, 2026

Documental Reina-Valera y su legado bíblico en español

Una Biblia abierta en español remite a una historia de traducciones, persecución y exilio que precede por siglos a las ediciones actuales. El documental «Reina-Valera» recupera las trayectorias de Casiodoro de Reina y Cipriano de Valera, los hombres cuyos apellidos identifican una de las principales tradiciones bíblicas del mundo evangélico hispano.

La historia que aborda el documental tiene dos fechas centrales. En 1569, Reina publicó en Basilea la traducción conocida como Biblia del Oso. En 1602, Valera publicó en Ámsterdam una revisión que recibió el nombre de Biblia del Cántaro. Entre ambas ediciones transcurrieron 33 años. Los nombres populares proceden de sus portadas. La primera muestra un oso que intenta alcanzar un panal, una marca de imprenta. La segunda presenta a un hombre que planta y a otro que riega con un cántaro, una imagen vinculada con el pasaje de 1 Corintios sobre la siembra y el crecimiento.

David Astudillo dirige el documental y Alejandro Riff firma el guion. La ficha oficial también incluye la participación de Julio Benítez, Antoni Mendoza y Jorge Ruíz. Astudillo asume, además, la fotografía, el montaje y la música original.

La distinción entre traductor y revisor resulta importante para comprender el origen de la Reina-Valera. Reina realizó la traducción que sirvió de base; Valera revisó posteriormente ese trabajo. Las ediciones de los siglos siguientes continuaron esa tradición con nuevas revisiones, entre ellas las de 1909, 1960, 1995, 2020 como asegura la Sociedad Bíblica de España.

Reina perteneció al monasterio de San Isidoro del Campo, en Santiponce, cerca de Sevilla. En 1557 huyó a Ginebra junto con otros monjes de la comunidad, donde las ideas protestantes ganaron influencia.

Durante los doce años siguientes trabajó en su traducción entre desplazamientos por distintas ciudades europeas, persecución de las autoridades españolas y desconfianza de sectores calvinistas. Así lo recoge el Portal de Historia de la Traducción en España, que identifica la edición de 1569 como la primera Biblia cristiana completa impresa en castellano.

Ese contexto amplía una historia que a menudo se reduce a dos apellidos en una portada. La traducción exigió trabajo lingüístico, acceso a otras versiones y condiciones materiales para imprimir y distribuir el texto.

La primera edición contó con una tirada de 2.600 ejemplares, según la Biblioteca Nacional de España. El nombre completo del traductor no apareció en el volumen, aunque Reina firmó el prefacio con sus iniciales.

Fuente: CHRISTIANDAILY

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