Dólar en mínimos pone en aprietos al café y al agro
El dólar cede terreno frente al peso colombiano y el campo exportador empieza a sentir el costo. Café, flores, banano, palma, azúcar y aguacate ven reducirse sus ingresos en pesos mientras la moneda nacional se aprecia 22,6% en lo corrido de 2026, según cálculos de ANIF.
La Tasa Representativa del Mercado (TRM) pasó de $4.308 el 1 de enero de 2025 a $3.334 el 6 de julio de 2026. La caída, de $974, ubica al peso colombiano entre las monedas de mejor desempeño en América Latina durante el último año, por encima de otras divisas de economías emergentes de la región.
El dato tiene una cara menos favorable para el sector exportador. Según el análisis de ANIF, cada variación de $100 en la tasa de cambio impacta en 34 mil millones de pesos el valor de las exportaciones cafeteras, si se asume constante el volumen exportado. El efecto ya es visible: entre septiembre de 2025 y mayo de 2026, los ingresos observados del sector cafetero se ubicaron por debajo del escenario contrafactual construido con el precio promedio del dólar de 2025, con una diferencia que llegó a $1,63 billones frente a $1,41 billones en los meses más recientes, de acuerdo con cifras de la Federación Nacional de Cafeteros procesadas por ANIF.
El mecanismo es directo: al vender en dólares y convertir a pesos, un dólar más barato significa menos pesos por cada tonelada exportada. Eso contrae los márgenes de los productores, especialmente frente a competidores con monedas más depreciadas, y presiona un sector que sostiene cerca de 2,5 millones de empleos formales, directos e indirectos, en las zonas rurales del país.
Café, flores, banano, palma de aceite, azúcar y aguacate son los renglones agroexportadores que han encendido las alarmas por la velocidad de la apreciación cambiaria y su efecto sobre la competitividad externa de Colombia.
Para ANIF, la respuesta no puede limitarse a esperar un giro en la tasa de cambio. El informe plantea que el sector debe apostarle a la productividad, a la industrialización de sus productos y a certificaciones sostenibles que eleven el valor agregado de las exportaciones. La apuesta de fondo es reducir la dependencia histórica del campo colombiano frente a la ventaja cambiaria y construir competitividad que no dependa del valor del dólar.
Según cifras de ANIF, la TRM pasó de $4.308 el 1 de enero de 2025 a $3.334 el 6 de julio de 2026, una caída de $974 que equivale a una apreciación de 22,6%. Este comportamiento ubica al peso colombiano entre las monedas de mejor desempeño en América Latina, con una revaluación más pronunciada que la registrada por otras divisas de economías emergentes de la región en el mismo periodo.
Fuente: La FM
