octubre 13, 2026

Ecuador llamó a consultas a su embajador en Colombia

Ecuador llamó a consultas a su embajador en Colombia este 8 de abril, en una de las medidas diplomáticas más contundentes que Quito ha tomado contra Bogotá en años recientes. La decisión llegó tras las declaraciones del presidente Gustavo Petro, quien calificó al exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas, condenado por corrupción, como un «preso político» y solicitó el lunes en X su liberación. La canciller ecuatoriana Gabriela Sommerfeld confirmó que el embajador Arturo Félix «estará arribando el día de hoy o mañana» a Ecuador.

El llamado a consultas es la señal diplomática más clara de desacuerdo profundo entre dos países: implica retirar temporalmente al representante oficial para revisar la relación bilateral. En este caso, Quito lo justificó en lo que consideró una violación al principio de no intervención en asuntos internos, uno de los pilares del derecho internacional. Sommerfeld fue directa: su despacho presentó una protesta formal por «los términos en los que se refiere el presidente Petro y la injerencia sobre decisiones de diferentes instancias del Estado ecuatoriano».

Petro no solo calificó a Glas de perseguido político en múltiples ocasiones, sino que le concedió la nacionalidad colombiana. «Es un ciudadano colombiano y es un preso político. Solicito a los organismos internacionales de DDHH velar por sus derechos», escribió el mandatario colombiano. Para Ecuador, esa postura equivale a respaldar a alguien que su propia justicia condenó en procesos que Quito considera legítimos. «No es un perseguido político, sino un sentenciado por la justicia ecuatoriana tras procesos legítimos», respondió Sommerfeld.
El presidente Daniel Noboa fue más enfático en sus redes. Sin mencionar directamente a Petro, advirtió que intentar reinventar la figura del «preso político» en el caso Glas «constituye un atentado contra nuestra soberanía y una violación al principio de no intervención». La cancillería ecuatoriana exigió además el «cese inmediato de declaraciones que vulneran su soberanía» y advirtió que las «falsas declaraciones» de Petro «contribuyen a deteriorar el estado de las relaciones diplomáticas».

Las declaraciones de Petro sobre Glas no surgieron en el vacío. Colombia y Ecuador atraviesan una de sus peores crisis bilaterales en años, acumulada capa por capa. En febrero, ambos países se impusieron aranceles mutuos del 30% luego de que Quito acusara a Bogotá de una gestión deficiente para combatir a la guerrilla y al crimen organizado en los 600 kilómetros de frontera común. La guerra comercial llegó en medio de una tensión de seguridad que no se ha resuelto.
A eso se sumó un incidente reciente que escala el nivel de fricción: Colombia reclamó por un explosivo hallado en su territorio tras un bombardeo militar con apoyo de Estados Unidos ejecutado en el lado ecuatoriano de la zona limítrofe. Para Bogotá, ese episodio representa una amenaza directa a su integridad territorial. Para Ecuador, en cambio, el problema de fondo sigue siendo la incapacidad colombiana de controlar lo que cruza su propia frontera.

Ecuador no es productor de cocaína, pero se ha convertido en corredor obligado: por su territorio transita un 70% de la cocaína proveniente de Colombia y Perú, los dos mayores productores mundiales de esa droga. Eso explica por qué Noboa ha convertido la lucha contra el crimen organizado en el eje de su gobierno y por qué la frontera con Colombia es, para Quito, un asunto de seguridad nacional. Sommerfeld fue explícita: Ecuador no renuncia a «la responsabilidad de exigir» que Colombia atienda los temas de seguridad fronteriza.
El contexto político colombiano agrega una capa adicional. A cuatro meses de que Petro deje la presidencia, sin posibilidad de reelección, el mandatario busca mantener a la izquierda oficialista en el poder de cara a las elecciones de mayo. Sus declaraciones sobre Glas, exvicepresidente del izquierdista Rafael Correa entre 2013 y 2017, se leen también en esa clave electoral. La canciller ecuatoriana fue directa al calificarlos de provocación: «de la nada salen este tipo de mensajes», dijo.

Fuente: PORTAFOLIO

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