En 2025 granos importados aumentaron 10%

La seguridad alimentaria de Colombia enfrenta un desafío estructural ante la creciente dependencia de los mercados externos. Según el último balance de la Federación Nacional de Cultivadores de Cereales, Leguminosas y Soya (Fenalce), durante el año 2025 el país importó 13.209.215 toneladas de granos, lo que representa un incremento del 10,6 % en comparación con las 11.821.339 toneladas registradas en 2024.

El informe detalla que, para cubrir la demanda interna, fue necesario traer del exterior 1.387.867 toneladas adicionales. Por sectores, las importaciones de cereales aumentaron un 8,2 %, las de leguminosas un 16,3 % y las de soya y sus derivados un 18 %.

El maíz amarillo destaca como el producto de mayor importación con 7.308.445 toneladas (un alza del 13,3 %), provenientes íntegramente de Estados Unidos. En contraste, el maíz blanco y el trigo mostraron leves reducciones del 5,3 % y 0,8 %, respectivamente. Por su parte, la soya en grano experimentó un crecimiento del 34,2 %, alcanzando las 595.364 toneladas, consolidando a EE. UU. como el proveedor del 99,9 % de este insumo.

Arnulfo Trujillo Díaz, gerente general de Fenalce, calificó la situación como preocupante y urgió al Congreso y al Gobierno a fortalecer el respaldo al campo. “Esta situación es preocupantes y nos invita a analizar la Ley actual del sector agropecuario; necesitamos una ley fuerte que respalde el sector. Es necesaria una reflexión real del sector productivo, crear una comisión accidental con la presencia de senadores y gremios para analizar un Proyecto de Ley que defienda la soberanía alimentaria ofreciendo créditos oportunos, seguros de cosecha eficientes, infraestructura de almacenamiento y secado, transporte de los granos, acceso a maquinaria y equipos que garanticen una agricultura de precisión, precios de estabilización y contratos de cosecha a futuro, seguridad jurídica y proyectos transversales que tengan que ver con el mejoramiento de vías, conectividad, información de alertas tempranas, acceso a semillas competitivas y garantías para trabajar de manera asociada”, afirmó.

El directivo añadió que no es posible que la industria crezca a costa de reducir la participación de los granos nacionales. “No podemos depender de otros países para alimentarnos, menos en la coyuntura actual de incertidumbre”, concluyó Trujillo Díaz.

Fuente: EL NUEVO SIGLO

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