Fútbol colombiano tendrá nuevo torneo
El fútbol colombiano sigue mostrando cambios para mejorar el nivel de los campeonatos, los clubes y jugadores, que es uno de los objetivos del presidente de la Dimayor, Carlos Mario Zuluaga, y también de la Federación Colombiana de Fútbol en el nuevo cuatrienio de gestión, reeligiendo como presidente a Ramón Jesurún en asamblea.
Por esa razón, se aprobó la creación de un torneo de reservas, que será categoría sub-23 y permitirá a aquellos jugadores que no son tenidos en cuenta en los campeonatos profesionales tener rodaje en la temporada y una nueva oportunidad en el rentado nacional.
Sumado a eso, cabe recordar que la iniciativa fue una idea de la Dimayor por la nueva norma de inscripción de jugadores en cada club, que se limitó a solo 25 hombres mayores de 20 años, con opción de integrar a cinco deportistas sub-20 que pueden rotar a lo largo de los dos semestres.
La restricción impuesta sobre las plantillas profesionales, que a partir de 2026 solo podrán contar con 25 jugadores, ha dejado a numerosos jugadores sin posibilidades dentro de los primeros equipos, algunos bajo contrato, pero sin la oportunidad de jugar en los torneos de la Dimayor.
El nuevo campeonato contará con la participación de 36 clubes de las divisiones A y B, y distribuidos en cuatro regiones del país, una estrategia diseñada por la División Mayor para optimizar recursos logísticos y reducir los costos operativos de la competencia. Entre los aspectos destacados figura la autorización para que cada equipo inscriba hasta cinco jugadores que no estén teniendo minutos en la Liga.
El torneo sub-23 busca dar respuesta a un problema histórico: el desempleo juvenil en el fútbol, agudizado por la alta competencia y la llegada de jugadores extranjeros que limitan aún más las oportunidades para los talentos nacionales emergentes, retomando un formato que existió entre 1978 y 1981.
La confirmación del torneo sub-23 mantiene pendiente la divulgación del calendario oficial y detalles operativos, pero su aprobación ha sido interpretada como un paso estratégico para reforzar los procesos formativos, mejorar la estabilidad de las plantillas y proyectar a largo plazo el desarrollo del fútbol colombiano.
Fuente: INFOBAE
