Hasta el 30% de pymes podrían desaparecer

Hasta el 30% de las pequeñas y medianas empresas del país podrían desaparecer como consecuencia del aumento de costos laborales derivados de la reducción de la jornada semanal a 42 horas.

La advertencia surge a menos de 90 días de la entrada en vigencia de los cambios previstos en la Ley 2101 de 2021, en un entorno económico que ya presiona la sostenibilidad empresarial.
Según un análisis de Crowe Co Colombia. El ajuste normativo no llega solo. Desde el 1 de julio de 2026 el recargo por trabajo en día de descanso obligatorio aumentará al 90%, mientras que desde el 15 del mismo mes la jornada laboral se reducirá a 42 horas semanales.
Para la firma, más allá de su carácter legal, estos cambios implican una transformación en la estructura de costos y en la forma en que las empresas organizan su operación diaria.

Aunque para este año, el salario mínimo haya tenido un aumento del 23,7%, el punto crítico que ve Crowe Co Colombia en el análisis radica en que la reducción de la jornada no permite disminuir el salario mensual ni el valor de la hora ordinaria. Este elemento genera un incremento automático en el costo por hora trabajada, lo que se traduce en mayores cargas para las empresas en un momento en el que los márgenes ya enfrentan presiones relevantes por factores externos.
“El punto más delicado está en que la reducción de la jornada laboral no permite disminuir el salario mensual ni el valor de la hora ordinaria, lo que genera un aumento automático en el costo por hora trabajada. Esto genera un ‘efecto tijera’: se paga lo mismo por menos horas”, explicó Juan Carlos Arbeláez, socio de Impuestos y Servicios Legales de la firma.

Pero alertó, que no solo ese es el efecto. Estos ajustes en materia laboral amplifican el impacto con el incremento en pagos de horas extra, turnos y recargos, especialmente en actividades que requieren operación continua o extendida. Sectores como comercio, restaurantes, bares, hoteles, vigilancia y transporte enfrentan un impacto más inmediato, al depender de jornadas nocturnas, dominicales o festivas para sostener sus niveles de ingresos y cobertura de servicio.
Por lo tanto, el contexto macroeconómico agrava el efecto de estos cambios. La tasa de interés del Banco de la República se ubica en 11,25%, mientras la inflación anual alcanzó 5,56% en marzo y el interés bancario corriente llegó a 17,84% efectivo anual en abril.

“Este entorno encarece el crédito y reduce la capacidad de las empresas para absorber nuevos costos operativos”, agregó la firma.


Las señales de ajuste ya se reflejan en decisiones empresariales. De acuerdo con un sondeo de Fenalco, el 40% de las compañías ha reducido operaciones nocturnas, dominicales o festivas, mientras que otro 27% planea hacerlo. Además, el 51% de los empresarios reconoce estar poco o nada preparado para asumir el nuevo paquete de costos laborales.


En paralelo, el 71% de los empresarios anticipa una reducción de empleo durante el año, lo que evidencia que el impacto ya está aterrizando en decisiones concretas sobre contratación, cobertura y horarios. El cambio ha dejado de ser una discusión normativa para convertirse en un factor determinante en la planeación financiera y operativa de las compañías.

Fuente: PORTAFOLIO

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