Israel intensifica operaciones al sur del Líbano
El sur del Líbano ha registrado una escalada militar tras la orden de Israel de avanzar sobre ese territorio y atacar posiciones del grupo terrorista Hezbollah en los suburbios del sur de Beirut, mientras Irán condiciona cualquier entendimiento diplomático con Estados Unidos al cese total de las hostilidades en la región. El repunte del conflicto ha dejado miles de muertos y ha forzado el desplazamiento de la población civil, en un contexto donde el alto el fuego declarado en abril se ha visto vulnerado de manera recurrente.
En las últimas jornadas, los combates entre Israel y Hezbollah se han intensificado. El ejército israelí tomó el castillo de Beaufort y otras posiciones estratégicas, mientras Hezbollah ha respondido con drones y cohetes. Los ataques han dejado más de 3.400 personas muertas en el Líbano y han desplazado a más de un millón de libaneses desde marzo, según datos oficiales. Además, continúan los bombardeos y las evacuaciones, incrementando el sufrimiento de los civiles y la inestabilidad en la región.
Israel ha justificado sus acciones como una respuesta a los ataques de Hezbollah. Estos enfrentamientos han afectado tanto al sur del Líbano como al norte de Israel, donde las autoridades informan de al menos veintiséis soldados y tres civiles muertos. Las operaciones militares incluyen el uso de drones equipados con fibra óptica por parte de Hezbollah, lo que ha complicado la defensa israelí.
El gobierno israelí ordenó atacar posiciones de Hezbollah en los suburbios del sur de Beirut tras denunciar repetidas violaciones del alto el fuego y ataques contra ciudades israelíes, incluidas áreas cercanas a Haifa. Esta operación marcó el avance más profundo del ejército israelí en Líbano en veintiséis años.
La decisión provocó el éxodo masivo de residentes de los suburbios del sur de Beirut, causando congestión en las salidas principales. El desplazamiento ocurrió tras una de las jornadas con mayor lanzamiento de cohetes de Hezbollah hacia territorio israelí desde el inicio del alto el fuego en abril, lo que motivó el cierre de escuelas y la restricción de actividades públicas a ambos lados de la frontera.
Altos funcionarios estadounidenses han propuesto una fórmula para la desescalada: Hezbollah dejaría de atacar Israel si Israel detuviera sus incursiones militares sobre Beirut. Esto responde a los intentos de Washington de extender el alto el fuego y facilitar negociaciones, con Irán como actor clave en la dinámica regional.
El presidente libanés, Joseph Aoun, calificó la situación como “una feroz y condenable agresión israelí” y subrayó el trabajo de su gobierno para aliviar el sufrimiento, especialmente en el sur. Por su parte, el presidente del Parlamento libanés, Nabih Berri, aliado de Hezbollah, declaró que el grupo está dispuesto a comprometerse plenamente con el alto el fuego, siempre y cuando la ofensiva israelí se detenga de forma simultánea.
Fuente: INFOBAE
