MinHacienda insiste en otra reforma tributaria
Las comisiones económicas del Congreso iniciaron la discusión del proyecto que presentó el Gobierno, mientras que el ministro Germán Ávila insiste en una reforma tributaria.
El ministro sostuvo que «la política fiscal actual se desarrolla en un contexto sin precedentes de las realidades económicas y fiscales del país. Hemos acumulado un nivel de inflexibilidades en el gasto que para 2025 representaron el 93.7% de inflexibilidades en gasto de intereses, salarios de la Fuerza Pública, el sistema judicial, el sistema general de participación, las rentas de destinación específica, salud, pensiones son varias de las variables que han hecho acumular un nivel de inflexibildiad que para 2025 representa el 93,7% y para 2026 va a representar el 91,4%».
Asímismo, señaló que se deben revisar los gastos fiscales que tiene el Gobierno en materia tributaria, sobre todo en algunos rangos y factores del IVA aplicados al consumo de bienes y servicios que hoy consumen mayormente las personas de mayores ingresos; se pretende grabar el consumo de licores y el tabaco, incrementar la progresividad de los impuestos sobre renta y patrimonio y generar nuevas dinámicas del impuesto al carbono, al consumo y a los impuestos saludables, este es el datalle de la Ley de Financiamiento que presentaremos en los próximos días.
Leonardo Villar, el gerente del Banco de la República, afirmó que «para financiar las apropiaciones de gasto, el proyecto contempla ingresos por $530,7 billones, de los cuales $317,5 billones provendrán de ingresos corrientes y el resto de recursos de capital, fondos especiales y rentas parafiscales. Frente al monto total de los gastos, surge una diferencia de $26,3 billones, que corresponde a nuevas rentas que se generarían tras la aprobación, por parte del Congreso, de un proyecto de Ley de Financiamiento cuya presentación está prevista para los próximos meses. Dentro de las rentas corrientes, los ingresos tributarios administrados por el Gobierno Nacional se estiman en $301,7 billones, lo que representa un incremento nominal del 7,2 % respecto a los ingresos por impuestos estimados para 2025».
Luego agregó que, «el Proyecto de Presupuesto responde a las metas establecidas en el Marco Fiscal de Mediano Plazo, el cual contempla la activación de la cláusula de escape prevista para la regla fiscal, lo cual se traducirá en déficit más elevados y mayores niveles de deuda entre los años 2025 y 2027. Para recuperar en 2028 las metas cuantitativas de déficit primario estructural derivadas de la aplicación de la regla fiscal establecida en la Ley de Inversión Social de 2021, el Gobierno considera necesario adoptar un pacto fiscal que permita incrementar los ingresos tributarios y disminuir el gasto inflexible proveniente de algunas partidas contempladas previamente en diferentes leyes. En consecuencia, la programación del PGN de 2026 debería marcar el inicio de una senda de ajuste fiscal que asegure, en el mediano plazo, la sostenibilidad de la deuda pública, la cual, desde la crisis sanitaria de 2020, se mantiene en niveles muy elevados».
También intervinieron Alejandro Ovalle, contralor delegado Economía y Finanzas; Natalia Molina, directora nacional de planeación; Luis Eduardo Llinas, director de la DIAN; y Piedad Urdinola Contreras, directora del DANE.
Fuente: EL NUEVO SIGLO
