Nivel de los embalses supera el 45%
El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, entregó el primer parte del nivel de los embalses del Sistema Chingaza, encargados de suministrar agua a la capital y municipios aledaños, tras el levantamiento del racionamiento que se mantuvo vigente por cerca de un año.
Según lo dicho por el mandatario local, Chingaza mantiene una tendencia ascendente, en más del 45% de su capacidad, con 23 millones de m3 sobre el nivel normal para esta época del año. Además, aseguró que «el consumo promedio de la ciudad sigue por debajo del que teníamos antes del racionamiento».
A corte del 28 de abril, el embalse de San Rafael, se mantiene en 59,94% de su capacidad, sosteniendo una tendencia ascendente, lo que demuestra una recuperación gradual impulsada por las lluvias que se han presentado en distintas zonas del departamento. Del mismo modo, Chuza sigue recuperándose, con un nivel de 40,85 % de su capacidad.
Luego de que el pasado 11 de abril de 2025, la Alcaldía de Bogotá anunció el fin del racionamiento de agua por zonas, el incremento en las precipitaciones en la ciudad y el departamento, representan un factor clave para recargar los sistemas hídricos de la capital.
Aunque se levantó el racionamiento, las autoridades han reiterado el llamado a mantener una cultura de ahorro de agua. El alcalde Carlos Fernando Galán subrayó que aún se deben tomar precauciones, ya que la recuperación completa del sistema hídrico no se logra en pocos días.
El monitoreo diario de los embalses será clave para evitar nuevas restricciones y garantizar el suministro continuo para Bogotá y los municipios cercanos.
Un fuerte trino publicó el presidente de la República, Gustavo Petro en contra del alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, criticándolo por temas como el racionamiento de agua y la megaobra del metro elevado.
El jefe de Estado, sobre el metro, dijo que “no sirve” para la ciudad, insistiendo que no baja sustancialmente los tiempos de desplazamiento.
Subrayó en el extenso trino: “Por eso la única región de Colombia, donde sube la pobreza multidimensional, es Bogotá. Y eso hace, por la importancia poblacional de Bogotá, que no baje tanto el promedio nacional. De jalonador del bienestar, Bogotá se convirtió en rémora. Pero aún peor, Bogotá se quedó sin agua potable, porque se agotó el embalse de Chingaza, que usa agua de la Orinoquía”.
“El actual alcalde suspendió el racionamiento, medida ‘chimba’, no se debió imponer, porque la causa de la escasez no se quita con disminuir el consumo individual, sino el nuevo colectivo, que se llama urbanización, y es allí donde está el negocio de los amigos del niño caprichoso, que un Galán de verdad hubiera acabado de tajo. El problema del agua de Bogotá solo se soluciona con menos urbanización y mas recuperación de la selva amazónica, pero para allí no mira el niño caprichoso. Por eso Bogotá esta muriendo y necesita un cambio de visión, es imperativo hacerlo si se quiere recuperar la ciudad vibrante: la Atenas suramericana”, anotó finalmente Gustavo Petro.
Fuente: REVISTA SEMANA
