Poemas a la luz del evangelio
La presente es una colección de doce poemas breves escritos por el pastor Gerson Morey, a la luz del evangelio y meditando en diversas facetas de la vida cristiana.
Con espinas incrustadas
Espinas incrustadas para hacernos bien.
Bien definitivo, eterno, supremo.
Supremo Dios que vino al rescate.
Rescate que trae perdón y restaura el alma.
Alma que recibe ánimo, luz, gracia.
Gracia suficiente que provee fuerza.
Fuerza divina que se siente en la debilidad.
Avanza, aún, con espinas incrustadas.
Los almanaques prestados
Ya cumplimos.
Hicimos los deberes y vivimos los días que nos legaron. Ni uno más.
Completamos la existencia que nos asignaron…
…Los almanaques prestados.
Cumplimos con la vida y podemos partir a la vida superior.
La que no conoce maldad. Vida sin noches, inviernos ni ocasos.
La vida donde el vicio no tiene espacio.
Esa vida —vacía de angustias y tristezas–– comienza con los párpados cerrados.
Entramos a la dimensión de abundancia, alivios y alegrías.
Vida de gozos inefables y risas sin reproches.
Nuestra larga jornada termina.
Podemos partir a la suprema vida
para estar con el Autor de la vida.
Junto a Él, la dicha dura una vida.
Has hecho fuerte mi esperanza
Tú, que desciendes cloacas
para llevar nuestro hedor.
Tú, que dejas el trono,
lo haces por amor.
Tú, que te inclinas pulcro
para enlodarte
en nuestro barro
y sacarnos del sepulcro.
Tú preparas moradas
de una dicha sin
tiempo, para llevarnos,
al final de los tiempos.
Tú, que nunca fallas,
has forjado esta alabanza.
Tú, con tus promesas
has hecho fuerte mi esperanza.
La dicha de ser padres
Siento un hijo en mi dolor.
Siento la orfandad de un padre, que llora en secreto.
Llora la ausencia de sonrisas, en la faz de sus hijas.
Tengo un hijo atravesado en la garganta.
Sus penas la llevan mis huesos, sus dolores los lloran mis ojos.
Siento un hijo en mi dolor.
La mujer de Betania
Pudo discernir el valor del hombre
sentado a la mesa de Simón.
Percibió y se persuadió
que Aquel, lo superaba todo;
que no había nada que
se le pudiera comparar.
Se rindió, libre y satisfecha,
ante Su tajante superioridad.
Explotó de deleite porque
la dicha no le cabía en el pecho.
Entonces quebró su botella y
derramó su contenido
en la cabeza del hombre (Mateo 16: 6-13)
Metáfora de su fervor.
Se desbordó.
Se llama pasión.
Gerson Morey es miembro del concilio de Coalición por el Evangelio. Actualmente sirve como pastor en la Iglesia Día de Adoración en la ciudad de Davie, al Sur de la Florida. Es autor del blog: El Teclado de Gerson. Es el autor de La humildad: El llamado a vivir vidas de bajo perfil.
Fuente: COALICIÓN POR EL EVANGELIO
