¿Qué consecuencias le dejó el Mundial de Fútbol al medio ambiente?

La organización ambiental Greenpeace alertó por el impacto ambiental que tuvo el Mundial FIFA 2026 y advirtió que el torneo dejó “toneladas de basura” y “emisiones históricas de CO2”.
Además, vinculó la magnitud del evento con sus efectos sobre residuos, consumo y crisis climática.
La organización presentó su balance a partir del cierre del campeonato y puso el foco en el costo ecológico que, consideró, quedó detrás de la competencia. En una publicación en redes sociales, planteó una pregunta directa sobre el legado ambiental del torneo y respondió con una enumeración de daños asociados a la movilidad masiva, la generación de desechos y la presión sobre las ciudades sede.

Entre las consecuencias que la organización destacó, se encuentran las toneladas de basura generadas por la asistencia masiva a los partidos y por la actividad comercial en torno a las sedes. “Al concluir la Copa Mundial de la FIFA 2026, la Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara habrán acumulado alrededor de 34 mil toneladas adicionales de basura, un volumen equivalente a casi tres días completos de residuos generados en la capital del país», destacó Greenpeace.

También puso el foco en las emisiones históricas de CO2 derivadas de la magnitud logística del campeonato. En esa categoría ubicó los vuelos internacionales, los traslados terrestres entre ciudades sede, la operación de los estadios, el consumo energético, el hospedaje y el movimiento de mercancías y servicios necesarios para sostener el torneo.

“Gianni Infantino, presidente de la FIFA, realizó más de 27 vuelos en un jet privado, sumando más de 50 mil kilómetros en el aire. Su impacto climático a lo largo de dos semanas equivale, aproximadamente, al de 78 personas, en promedio, durante todo un año», advirtió la organización.

Otra de las consecuencias fueron los efectos del cambio climático, a partir de las altas temperaturas registradas durante varios partidos. En esa línea, desde antes que iniciara el evento deportivo, Greenpeace presentó las pausas para hidratación como una señal de las condiciones extremas en que se disputó parte de la competencia y como una muestra de que la crisis climática ya incide de forma directa en los grandes eventos deportivos.

El señalamiento de Greenpeace no solo señaló una postal de estadios llenos y calles saturadas, sino que también apunta a la capacidad de las ciudades para procesar ese volumen de residuos sin agravar problemas previos.

Cuando un evento reúne multitudes durante varios días o semanas, la recolección, separación y disposición final de desechos pasan a ser parte del impacto ambiental total.

“El próximo Mundial 2030 se llevará a cabo en 6 paises: España, Portugal y Marruecos como sedes principales, pero habrá partidos en Uruguay, Argentina y Paraguay”, lo que elevará los costos climáticos para las ciudades.

El otro gran eje del hilo fue el de las emisiones. Greenpeace advirtió que el CO2 generado por el campeonato respondió a una cadena extensa de actividades: vuelos de selecciones e hinchas, desplazamientos entre sedes, operación continua de recintos, consumo eléctrico, hospedaje, transporte de mercancías y montaje comercial. En conjunto, ese sistema elevó la huella de carbono del torneo.

La objeción no recae solo sobre un partido o una sede, sino sobre una estructura completa que exige movilidad constante, patrocinio masivo, producción acelerada y consumo de corta duración. Desde esa mirada, el legado de estos torneos no se mide solo en cifras de audiencia o derrama económica, sino también en residuos, gasto de agua y emisiones acumuladas.

El cierre del Mundial no termina con el último partido, porque los efectos materiales del evento persisten después, de acuerdo a las denuncias de Greenpeace. La basura debe recolectarse y tratarse. Las emisiones ya fueron liberadas a la atmósfera. Y las escenas de calor extremo durante los encuentros, con pausas para hidratación incluidas, quedan como una señal de las condiciones en que se desarrollan los grandes torneos en un contexto de cambio climático.

Fuente: INFOBAE

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