Tensa relación entre Brasil y Paraguay
La revelación de una operación de espionaje contra Paraguay gestada durante el Gobierno del ahora expresidente Jair Bolsonaro tensó este 1 de abril las relaciones entre Brasilia y Asunción, que convocó al embajador brasileño y suspendió de forma indefinida unas negociaciones relacionadas con la represa binacional de Itaipú.
«Esta es una violación del derecho internacional, la inmiscusión en asuntos internos por parte de un país en otro», afirmó, en una conferencia de prensa, el ministro paraguayo de Relaciones Exteriores, Rubén Ramírez.
El funcionario se pronunció un día después de que el portal ‘UOL’ revelara el operativo, organizado por la Agencia Brasileña de Inteligencia (Abin), que tenía por objeto obtener informaciones confidenciales relacionadas con las tarifas de Itaipú -que ambos países fijaron el año pasado en 19,28 dólares por kilovatio mes- y el anexo C, que establece las bases financieras de la represa compartida.
Según ‘UOL’, la planificación de la operación comenzó bajo el Gobierno de Bolsonaro (2019-2022) y se llevó a cabo en la actual administración.
El ataque logró acceder a los computadores de «cinco o seis» funcionarios paraguayos, todos ellos directamente implicados en las negociaciones de la tarifa, agregó el medio. Brasil admitió la existencia del plan.
El canciller Ramírez, quien el lunes aseguró a la prensa que no tenían «ninguna evidencia» de un presunto ataque, cambió en esta jornada el tono y convocó al embajador de Brasil en Asunción, José Antônio Marcondes de Carvalho, a quien -anticipó- pedirán «explicaciones detalladas» sobre el operativo.
El titular de Exteriores también llamó «inmediatamente» al embajador paraguayo en Brasil, Juan Ángel Delgadillo, para que «informe sobre los aspectos relacionados a la acción de inteligencia».
Además, el ministro comunicó la suspensión indefinida de «todas las negociaciones» sobre al anexo C, «hasta tanto Brasil brinde las aclaraciones correspondientes a satisfacción del Gobierno de la República de Paraguay».
«Obviamente que este es un tema delicado que aborda una cuestión de infiltración de un Estado sobre otro», sostuvo Ramírez, para quien «esto vulnera el derecho internacional».
Fuente: DW
