Colombia restaurará su relación con Israel

El presidente electo, Abelardo de la Espriella, anunció oficialmente que Colombia reanudará y fortalecerá sus relaciones con el Estado de Israel. La decisión se dio a conocer luego de que el nuevo mandatario sostuviera un diálogo directo y respondiera a un mensaje de felicitación emitido por Gideon Sa’ar, Ministro de Asuntos Exteriores de la nación israelí.

A través de un pronunciamiento oficial, De la Espriella manifestó: «Gracias, mi querido amigo. Colombia restaurará y fortalecerá su relación con el Estado de Israel como nunca antes. Israel puede contar con Colombia como un amigo leal y un aliado firme. Que Dios bendiga a nuestras dos naciones.»

Por su parte, el canciller israelí, Gideon Sa’ar, dio a conocer los detalles del contacto telefónico sostenido con el líder colombiano tras su triunfo en las urnas. En su declaración, Sa’ar ponderó las calidades del próximo gobernante y la expectativa de un panorama de cooperación constructiva mutua.

«Hace apenas una hora mantuve una conversación telefónica con mi amigo Abelardo de la Espriella, la presidenta electa de Colombia, quien también es un verdadero amigo del pueblo judío y del Estado de Israel. Lo felicité por su importante victoria en las elecciones, una victoria que genera esperanza y posibilidad para un futuro mejor para Colombia y sus ciudadanos, y le deseé mucho éxito.»

En ese sentido, agregó que «el presidente electo reiteró en nuestra conversación su compromiso, que también expresó durante la campaña electoral en su país, con una alianza entre Israel y Colombia que sea más fuerte que nunca. Yo también destaqué nuestro firme deseo de consolidar esta alianza para el beneficio de ambos pueblos.»

Esta determinación presidencial busca subsanar el distanciamiento absoluto promovido por la administración de Gustavo Petro. El saliente mandatario rompió de forma tajante las relaciones diplomáticas formales en el año 2024 y calificó de «genocida» al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en el marco del conflicto militar en la Franja de Gaza.

Posteriormente, la administración de Petro endureció las prohibiciones para exportar carbón hacia dicho destino, argumentando que diversas compañías privadas intentaban eludir los decretos de restricción comercial emitidos en un primer momento. Dicha agenda se justificó internamente bajo una política de desincentivo a las industrias extractivas tradicionales para impulsar la transición hacia fuentes de energía renovable, gravando adicionalmente la producción minera con cargas tributarias más elevadas.

Los efectos de las determinaciones del anterior Ejecutivo se reflejaron con severidad en los indicadores económicos del sector energético. Para julio de 2025, los despachos de carbón al exterior experimentaron una contracción cercana al 50 % respecto al mismo periodo del año precedente. Esto agravó una coyuntura marcada por el debilitamiento global de las cotizaciones internacionales del mineral.

Pese a que Colombia se consagra históricamente como el productor de carbón más importante en el ámbito de América Latina, la industria extractiva local encadenó cinco trimestres consecutivos de retroceso productivo. El panorama afectó las dinámicas de un sector económico que tradicionalmente ha brindado sustento y empleo a cerca de 350.000 trabajadores en todo el territorio nacional, áreas que el gobierno saliente pretendió sustituir mediante el fomento exclusivo del turismo y la economía agraria.

Con el arribo de De la Espriella a la Casa de Nariño, se prevé el retorno a una política exterior fundamentada en la seguridad jurídica, el pragmatismo comercial y el respeto a las alianzas geopolíticas tradicionales del Estado.

Fuente: EL NUEVO SIGLO

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