La contaminación que causan los microplásticos

Los plásticos se convirtieron en una parte inseparable de nuestra vida cotidiana, presentes en todo, desde los envases de alimentos hasta los productos de limpieza. Sin embargo, este uso masivo tiene un costo alto para la salud y el medio ambiente. Los microplásticos, diminutas partículas resultantes de la descomposición del plástico, están contaminando el planeta y afectando nuestros cuerpos. Existen maneras prácticas y asequibles para minimizar su consumo y reducir su impacto.

El daño que los microplásticos causan a la salud humana es un tema de creciente preocupación en la comunidad científica. Según le dijo a Forbes Christopher Thompson, profesor de medicina en la Universidad de Harvard, estos fragmentos actúan como disruptores endocrinos, interfiriendo con los sistemas hormonales al imitar sustancias como el estrógeno y el cortisol. Esta interferencia puede llevar a problemas metabólicos, dificultades reproductivas y aumento de peso.

Leslie Katz, colaboradora científica de Forbes, destacó investigaciones recientes que relacionan la exposición a microplásticos con un mayor riesgo de enfermedades graves como ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares. Estas partículas pueden ingresar al cuerpo humano a través de alimentos contaminados, agua potable e incluso el aire que respiramos.

En lo ambiental, los microplásticos tienen un impacto devastador. El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) informó que la humanidad genera alrededor de 400 millones de toneladas de desechos plásticos cada año, lo que contamina ríos, mares y fuentes de agua dulce. Esto provoca daños a la fauna marina, reduce la calidad del agua y afecta a millones de personas que dependen de estos recursos.

Reducir la exposición a los plásticos y los microplásticos comienza en casa. Jesse Pines, profesor de medicina de emergencia en la Universidad de Drexel, recomendó en Forbes adoptar cambios simples y eficaces:

-Evita calentar alimentos en envases de plástico: el calor acelera la liberación de químicos y microplásticos en los alimentos. Optar por recipientes de vidrio o cerámica para calentar y almacenar comida.
– Mantén tu hogar limpio y libre de partículas plásticas: aspirar regularmente alfombras, sillones y cortinas para eliminar el polvo que pueda contener microplásticos. Pasar un trapo húmedo después de aspirar para evitar que las partículas queden suspendidas en el aire.
– Lava bien los alimentos antes de cocinarlos: esto es crucial para mariscos como los camarones, que pueden estar contaminados por residuos plásticos provenientes del mar.
– Bebe de botellas reutilizables de vidrio o cobre: evitar las botellas plásticas desechables, que pueden filtrar químicos y microplásticos en el agua almacenada.
– Usa detergentes en polvo o líquidos en lugar de cápsulas plásticas: las cápsulas de detergente están envueltas en plástico soluble que puede dejar residuos en el agua y dañar el medio ambiente.

– El lavado de ropa también es una fuente importante de contaminación por microplásticos. Durante el ciclo de lavado, las fibras sintéticas de la ropa liberan partículas microscópicas que terminan en los ríos y océanos.

Olivia Pinnock, colaboradora de sostenibilidad de Forbes, recomienda el uso de dispositivos diseñados específicamente para atrapar microplásticos durante el lavado. Como un filtro que capture fibras sueltas, u otros que son como una bolsa de lavado en la que se colocan las prendas para minimizar el desprendimiento de fibras. Ambas opciones son sostenibles y ayudan a reducir significativamente la contaminación acuática.

Fuente: INFOBAE

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