agosto 18, 2026

Los 5 bosques más antiguos del planeta que aún pueden visitarse

Durante miles y, en algunos casos, millones de años, diferentes ecosistemas forestales han permanecido en diferentes regiones del planeta. Existen lugares donde las especies de gran longevidad con una historia que se remonta a tiempos muy antiguos de la Tierra.

Algunos de estos espacios están abiertos al turismo y tienen senderos, recorridos o zonas habilitadas para los visitantes. Entre ellos aparecen Daintree, en Australia; Yakushima, en Japón; Białowieża, entre Polonia y Bielorrusia; Tarkine, en Tasmania, y el Ancient Bristlecone Pine Forest, en Estados Unidos.

Cada uno tiene características diferentes. En unos casos, se debe a la antigüedad del ecosistema; en otros, con árboles que llevan miles de años creciendo en el mismo territorio. También existen diferencias para acceder, debido a que varias de estas áreas cuentan con medidas de conservación.

En Queensland, al noreste de Australia, está el bosque tropical de Daintree, cuya antigüedad se estima en unos 180 millones de años. El lugar forma parte de los Trópicos Húmedos de Queensland, una zona incluida por la Unesco en la lista del Patrimonio Mundial.

La edad que se le atribuye a Daintree se debe al bosque como ecosistema y no a sus árboles. En esta región hay especies vegetales cuyos linajes vienen de tiempos antiguos de la evolución. Entre ellas hay helechos y otras plantas que permiten estudiar la continuidad de diferentes grupos vegetales.

El territorio puede ser recorrido por visitantes mediante senderos y rutas habilitadas. También existen actividades turísticas que permiten conocer diferentes sectores de la selva y observar parte de la vegetación y fauna que habitan en esta zona del noreste australiano.

En Japón, la isla de Yakushima alberga bosques de cedros japoneses conocidos como Yakusugi. La Unesco reconoce el territorio como un bosque templado primario y destaca la presencia de ejemplares que pueden superar los 1.000 años.

Uno de los árboles más conocidos de la isla es el Jomon Sugi, cuya edad ha sido calculada mediante diferentes estimaciones. La información turística oficial de Japón sitúa su antigüedad entre 2.000 y 7.200 años, aunque no existe una fecha exacta para establecer cuántos años tiene el ejemplar.

Llegar hasta este árbol requiere una caminata extensa. El recorrido puede tomar alrededor de 10 horas, y el ejemplar se observa desde una plataforma situada a cierta distancia para evitar el ingreso de visitantes hasta su base.

Yakushima también fue incluida por la Unesco como Patrimonio Mundial. La isla reúne distintos tipos de vegetación debido a sus cambios de altura y registra numerosas especies de plantas, mamíferos y aves.

Entre Polonia y Bielorrusia se encuentra Białowieża, una zona forestal que conserva sectores de bosque primario. La Unesco señala que el lugar mantiene procesos naturales y representa uno de los espacios de este tipo que quedan en las tierras bajas europeas.

El territorio reconocido por la Unesco abarca 141.885 hectáreas y se caracteriza por la presencia de diferentes especies de árboles, plantas y animales. Uno de los habitantes más conocidos del bosque es el bisonte europeo, que cuenta allí con una población en libertad.

La parte polaca puede visitarse mediante rutas establecidas. Dependiendo del sector, los visitantes pueden recorrer determinados caminos por cuenta propia o necesitan hacerlo acompañados por un guía, especialmente en las áreas sometidas a mayores restricciones de conservación.

Białowieża no destaca por un único árbol milenario, sino por la conservación de un ecosistema forestal que mantiene procesos naturales y especies que forman parte de la historia de los bosques europeos.

En el noroeste de Tasmania, Australia, se encuentra Tarkine o takayna, una extensa zona que reúne bosques lluviosos, ríos y otros ecosistemas. La antigüedad de todo el territorio no puede expresarse mediante una única cifra, por lo que las referencias sobre su edad dependen del ecosistema o de las especies que se analicen.

El área de conservación Arthur-Pieman incluye sectores de Tarkine y dispone de espacios destinados a los visitantes. Uno de ellos es el Huon Pine Walk, un sendero de unos 600 metros situado junto al río Pieman.

El recorrido permite atravesar una zona de bosque lluvioso y llegar a una plataforma de observación. En el trayecto también es posible encontrar ejemplares de pino Huon, una especie vinculada a los bosques de Tasmania.

A diferencia de Daintree o de los pinos de California, en Tarkine no existe una cifra única que permita determinar la edad de todo el bosque. Por eso, su inclusión entre los bosques antiguos está relacionada con la historia de sus ecosistemas y especies.

Fuente: La FM

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